
Un millón de flores de papel volvieron a transformar las calles de Campo Maior este agosto, tras una espera de 11 años. Este pequeño pueblo del Alentejo portugués, cercano a la frontera con España, recuperó su célebre Festa das Flores, una celebración que no tiene una fecha fija y que depende siempre de la voluntad colectiva de sus habitantes.
La edición de 2026 ha atraído a miles de visitantes y ha movilizado a toda la comunidad. Las flores, hechas a mano durante meses por los vecinos, han cubierto casi un centenar de calles del centro histórico, creando un espectáculo visual irrepetible. Familias enteras han trabajado noche tras noche en secreto, preparando cada detalle para sorprender a quienes se acercan desde otras regiones de Portugal y del extranjero.
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La fiesta que transforma el pueblo y reúne a todo Portugal
Las Festas do Povo de Campo Maior no siguen un calendario regular: solo se celebran cuando la población lo decide, lo que hace que cada edición sea única y esperada. La fiesta nació a finales del siglo XIX, inspirada por la devoción a San Juan Bautista y los ciclos de abundancia agrícola de la región. A lo largo de los años, la tradición evolucionó, pero siempre mantuvo su esencia: la colaboración vecinal y la creatividad colectiva.
El corazón de la celebración es la decoración de las calles. Los habitantes forman comisiones para cada calle, eligen un tema y diseñan millones de flores de papel de colores. La mayoría de quienes participan en la fabricación son mujeres, que enseñan la técnica a las nuevas generaciones. El secreto de los diseños se guarda hasta la noche previa a la inauguración, cuando el pueblo entero se transforma de golpe y el asombro se adueña de visitantes y locales.
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Durante la edición de este año, más de 5.000 personas participaron activamente en la organización y decoración, utilizando 30 toneladas de materiales. La fiesta atrajo a medio millón de visitantes, según cifras de las autoridades locales, y fue motivo de reencuentro para familias y amigos venidos de lugares como Extremadura, Alicante o París, donde residen numerosos portugueses emigrados.
Esta fiesta no solo es un evento colorido, sino que también refuerza el sentido de pertenencia y la identidad cultural de Campo Maior. Cada calle compite de forma amistosa por lograr la decoración más original, lo que estimula la imaginación y el trabajo en equipo. El modelo organizativo, basado en la participación voluntaria y el esfuerzo colectivo, ha sido reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2021.
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La historia, el turismo y tradición de Campo Maior más allá de la fiesta
Quienes acuden al pueblo durante la fiesta tienen la oportunidad de conocer también su patrimonio histórico y natural. Campo Maior tiene raíces que se remontan al periodo romano, cuando se llamaba Campus Maior, y conserva huellas de la presencia musulmana y portuguesa en su arquitectura blanca, con marcos de color azul o ocre en puertas y ventanas.
El castillo de Campo Maior es uno de los principales atractivos turísticos: fue reconstruido tras una explosión en el siglo XVIII y hoy alberga un museo que cuenta la historia local. La iglesia matriz, de estilo manierista, guarda retablos y azulejos antiguos, mientras que la pequeña Capilla de los Huesos ofrece una visita curiosa y sobrecogedora.
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El entorno natural también invita a quedarse. Los visitantes pueden acercarse a la Albufeira do Caia, un embalse ideal para la pesca y deportes náuticos, o recorrer senderos entre olivares y viñedos. La gastronomía local es otro de los grandes reclamos: destaca el café de Delta Cafés, producido en la misma localidad, así como platos tradicionales como la açorda alentejana y la sopa de tomate, acompañados de embutidos y quesos de la zona.
El calendario de Campo Maior se completa con ferias agrícolas, jornadas gastronómicas y celebraciones en las que la hospitalidad alentejana se hace notar. Aunque la Festa das Flores es el evento más famoso, el pueblo ofrece motivos para visitarlo en cualquier época del año y descubrir el ritmo pausado de la vida rural portuguesa.
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La suma de historia, paisaje, gastronomía y tradición convierte a Campo Maior en uno de esos pueblos de Portugal que sorprenden al visitante. El regreso de la fiesta en 2026 reafirmó su lugar en el mapa de los grandes eventos populares portugueses y mostró una vez más la fuerza de una comunidad capaz de llenar de color y vida sus calles con millones de flores hechas a mano.
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