El pelotón de la Vuelta a España escribe una oleada de reseñas positivas para el hotel que les acogió durante la granizada de la tercera etapa

Los ciclistas tuvieron que refugiarse a falta solo de 15 kilómetros para la meta debido a las incidencias del clima

Varios ciclistas en el interior del hotel ubicado a 15 kilómetros de meta donde los ciclistas se han refugiado debido a una fuerte granizada (EFE/ Javier Lizón)
Varios ciclistas en el interior del hotel ubicado a 15 kilómetros de meta donde los ciclistas se han refugiado debido a una fuerte granizada (EFE/ Javier Lizón)
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A falta de quince kilómetros para el final de la etapa, la situación dio un giro dramático para el pelotón de ciclistas. Las nubes que llevaban tiempo oscureciendo el cielo finalmente descargaron una intensa granizada que sorprendió a todos en plena ascensión. El granizo golpeó con fuerza los cuerpos de los corredores, quienes quedaron totalmente expuestos a la violencia de la tormenta mientras intentaban no perder el control sobre sus bicicletas.

La intensidad del fenómeno meteorológico fue tal que los ciclistas se vieron obligados a detenerse cuando solo faltaban 15 kilómetros para la meta. El granizo resultaba insoportable y, ante la imposibilidad de continuar, decidieron buscar refugio. Tadej Pogacar, uno de los grandes nombres del pelotón, fue el primero en señalar hacia un hotel que se encontraba cerca del recorrido, en las inmediaciones del Col de Mont-Louis. Sin dudarlo, el grupo se dirigió hacia allí con la esperanza de encontrar algo de resguardo ante las adversas condiciones.

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Como consecuencia de la neutralización de dicha etapa, los tiempos registrados durante no tuvieron efecto alguno en la clasificación general. Esto significa que Tadej Pogacar conservaba el maillot rojo y llegará a Andorra como líder, con Wout van Aert a nueve segundos. Entre los españoles, Pablo Torres y Carlos Rodríguez están a 31 segundos del esloveno, posicionándose como los mejor situados justo antes de la primera gran etapa de montaña.

El ciclista esloveno del Red Bull Bora Primoz Roglic en el interior del hotel (EFE/ Javier Lizón)
El ciclista esloveno del Red Bull Bora Primoz Roglic en el interior del hotel (EFE/ Javier Lizón)

Después de pasar unos minutos recuperándose dentro del hotel, los ciclistas recibieron la llegada de los vehículos de sus equipos, que les permitieron continuar el trayecto hacia su destino y centrarse en la siguiente jornada de competición. La hospitalidad recibida no pasó desapercibida para los protagonistas, que quisieron agradecer públicamente el trato.

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Julien Bernard, uno de los ciclistas, utilizó sus redes sociales para elogiar el comportamiento del hotel, mencionando explícitamente el nombre del establecimiento y pidiendo a otros internautas que dejaran reseñas positivas en Google. El excorredor Mihai Simion también impulsó la iniciativa, facilitando un enlace directo para que la comunidad pudiera valorar el hotel.

En pocas horas, el perfil de IGESA Village Club Mont-Louis se llenó de comentarios, muchos de ellos firmados por los propios ciclistas. Tobias Halland Johannessen escribió: “Una ubicación perfecta en medio de una granizada, e incluso nos proporcionaron toallas dos minutos después de que llegaran sin avisar 180 ciclistas. Se merecen todas las estrellas que puedan recibir”. El Team Picnic añadió: “Una zona de recepción acogedora y cálida, con un personal amable, y un lugar agradable donde refugiarse de las inclemencias del tiempo en la zona”.

Un resumen con los momentos más destacados de la Vuelta a España, desde la espectacular largada hasta los exigentes tramos de montaña y las inevitables caídas que marcan la competencia.

Las reseñas de los ciclistas

A estas opiniones se sumaron las de Andreas Kron, Chris Hamilton y David de la Cruz, quienes destacaron la amabilidad y el esfuerzo del personal del hotel. El flujo de reseñas positivas continuó con comentarios de aficionados, algunos con sentido del humor: “Nadie contestó el teléfono, así que hoy simplemente me presenté con mis 181 amigos. La verdad es que fueron bastante hospitalarios”, escribió un usuario. Otro aportó: “Un poco concurrido por ciclistas”, y uno más relató su “encuentro” con Pogacar en la recepción.

Lo sucedido transformó la reputación digital del IGESA Village Club Mont-Louis en cuestión de horas. La suma de mensajes de agradecimiento y las valoraciones de cinco estrellas dieron visibilidad internacional a un hotel que, hasta entonces, no contaba con semejante proyección, protagonizando una de esas historias únicas que el ciclismo a veces regala.

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