San Millán de la Cogolla y Valpuesta, los dos pueblos que se disputan el título de contar con el documento más antiguo escrito en castellano

El desarrollo del idioma en el norte peninsular es atribuido a la influencia de espacios monásticos y al testimonio de documentos milenarios que evidencian la transición temprana del latín a formas romances usadas por los habitantes de la región

Guardar
Original del Cartulario de Valpuesta (siglo IX) en el Archivo Histórico Nacional. (Junta de Castilla y León)
Original del Cartulario de Valpuesta (siglo IX) en el Archivo Histórico Nacional. (Junta de Castilla y León)

El castellano es el tercer idioma más hablado del mundo tras el chino mandarín y el hindi. Lo conocen y utilizan 635 millones de hablantes, según los datos que recopila cada año el Instituto Cervantes. Es una lengua romance que nació en Castilla y que ha colonizado el planeta a lo largo de los siglos, pero pocos conocen dónde ‘nació’. Como el resto de lenguas romances, surgió como un dialecto del latín que fue sufriendo modificaciones porque las lenguas no nacen, se construyen. La nuestra emergió de forma gradual en la frontera oriental del Reino de León y la zona de Castilla la Vieja —La Rioja, Burgos y Álava— y es justo en esta zona en la que se escribieron sus primeras palabras.

Las primeras frases del castellano que se han encontrado están en San Millán de la Cogolla (La Rioja) y Valpuesta (Burgos), según las investigaciones de los lingüistas a partir de los documentos que han recopilado. Pero, ¿en cuál de ellos se encontró el más antiguo? Los lingüistas han concluido que, pese a que el municipio riojano ostenta el título que explota turísticamente, el castellano habría quedado registrado antes en la localidad burgalesa.

El filólogo e historiador Ramón Menéndez Pidal estableció en su obra Orígenes del español. Estado lingüístico de la Península ibérica hasta el siglo XI un primer periodo para el estudio de nuestra lengua: los siglos X y XI. Bajo esta premisa, citaba documentos como las Glosas Emilianenses y las Glosas Silenses —encontradas en San Millán de la Cogolla— junto a otros textos hasta ahora menos tomados en consideración por muchos filólogos. Allí se encuentra la llamada Nodicia de kesos, de la que Menéndez Pidal admite una datación de hacia 980, y también allí se hacía eco de la existencia de unos documentos antiguos en Valpuesta, que han resultado ser más antiguos.

La transcripción y los estudios paleográfico y documental que se recogen en el estudio Los Becerros Gótico y Galicano de Valpuesta, editado por la Real Academia Española y el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua en 2010 a partir de los textos, demuestra que en Valpuesta “los escribas que anotaban una donación o una compraventa en latín acreditan involuntariamente fenómenos fonéticos, morfosintácticos y léxico-semánticos propios de un romance que luego llamaríamos castellano” en el siglo X, a principios del XI, a mediados o al finalizar el siglo XI.

Los lingüistas, tras una investigación, llegaron a la conclusión de que la documentación de Valpuesta está redactada en latín, pero ese latín de los siglos X y XI estaba tan alejado de la rectitud, presentaba un estado tan evolucionado que deja entrever aspectos y modos propios de otra forma de hablar. La morfología había cambiado sustancialmente, el orden de palabras en la oración se revela diferente y las desviaciones respecto a la norma sintáctica latina daban testimonio de una nueva lengua.

San Millán de la Cogolla, en La Rioja (Adobe Stock).
San Millán de la Cogolla, en La Rioja (Adobe Stock).

Qué ver en San Millán de la Cogolla

Entre sus principales atractivos turísticos de San Millán de la Cogolla destaca el Monasterio de Suso, de origen mozárabe, cuya fundación se vincula a la vida de San Millán, quien eligió una cueva en el valle del Cárdenas para retirarse. En torno al año 550, junto a sus discípulos, levantó un pequeño cenobio que constituye la parte más antigua del monasterio y donde se encuentra el sepulcro del santo. A partir del año 923, el lugar fue habitado por monjes mozárabes, quienes dejaron su huella en elementos arquitectónicos como el arco de herradura y las capillas gemelas, según detalla la web de turismo de la comunidad autónoma.

No obstante, el protagonista del pueblo es el Monasterio de Yuso, conocido como El Escorial de La Rioja, comenzó a construirse en el siglo XI, aunque el conjunto actual corresponde a edificaciones iniciadas en el siglo XVI y concluidas en el XVIII. La iglesia, de 1504, destaca por su retablo mayor y la fachada del convento. La sacristía es considerada una de las más bellas de España, y la biblioteca, acondicionada en 1780, alberga valiosos ejemplares. El monasterio resguarda dos arquetas de plata con reliquias de San Millán y San Felices, y es célebre por haber sido el lugar de hallazgo de las glosas emilianenses.

El misterioso pueblo abandonado en La Rioja: curiosas leyendas e increíbles rutas de senderismo

Qué ver en Valpuesta

Valpuesta se caracteriza por un denso entramado monumental cuyo eje es la Colegiata de Santa María, originada en una ermita hallada por el obispo Juan en el año 804. Durante casi tres siglos cumplió una función reguladora en la red monástica del norte peninsular y en la explotación agraria de la comarca, a la vez que fue vanguardia de la expansión cristiana. Las paredes del templo conservan el rastro de los amanuenses medievales encargados de crear los primeros documentos con rasgos castellanos.

El claustro de la colegiata, utilizado como cementerio del pueblo, presenta cuatro capillas diferenciadas: una con el retablo del Cristo, otra dedicada al sepulcro del arcediano Sebastián Mongelos y dos laterales, una de ellas con la tumba de los Guinea y los Pinedo. Los elementos funerarios pertenecen a los linajes de Guinea, Pinedo, Salazar, Girón, Sarmiento, Lope de Salazar y Velasco. El claustro ha sido objeto de restauración reciente. El retablo mayor, de gran valor artístico, exhibe doce tallas de los Apóstoles, características del primer Renacimiento flamenco en el siglo XVI. La autoría oscila entre Felipe de Bigarny y su círculo inmediato.

Valpuesta (Turismo Las Merindades)
Valpuesta. (Turismo Las Merindades)

Frente a la colegiata se sitúa la Casa del Arcediano, construcción civil más antigua de Valpuesta, erigida en el siglo XIV y empleada como vivienda para miembros relevantes del cabildo. El edificio, ahora restaurado y protegido por la normativa de patrimonio español, ha sido acondicionado para la conservación y puesta en valor de los elementos originales, integrándose en el conjunto monumental de la villa. Además, a medio camino hacia Mioma, se halla el molino de Valpuesta, restaurado durante la alcaldía de Lorenzo Flores aunque actualmente sin uso.

El acceso a los principales monumentos, en especial la colegiata, depende de la disponibilidad y disposición de los vecinos, quienes suelen abrir la puerta y detallar los principales hitos de la historia local al visitante. Para la investigación y la historia del castellano, Valpuesta permanece como espacio privilegiado donde la lengua hablada penetró en la escritura, superando las huellas del latín en el tránsito hacia la configuración del romance castellano.