
Durante los últimos años, los países europeos han registrado un aumento considerable de vuelos desde la pandemia, con 57.797.305 hasta 2025 con 272.121.512 pasajeros registrados, según los datos de Eurostat. Unos números que han superado incluso a los años anteriores a 2020, donde los registros máximos detectaron el movimiento de 228.262.372 personas en 2019. Aunque cada vez estamos más acostumbrados a transportarnos en avión, la seguridad durante las emergencias se convierte en un tema de preocupación creciente.
En este sentido, un estudio internacional publicado en marzo de 2026 en AIP Advances ha analizado cómo la proporción y la ubicación de pasajeros ancianos afectan en una evacuación de un Airbus A320 en una situación crítica: un incendio en ambos motores. La investigación, liderada por equipos de Australia, China y Canadá, se ha centrado en una tendencia visible en los cielos: los viajeros de la tercera edad son cada vez más numerosos y, por sus posibles limitaciones físicas, requieren una atención especial en cuestiones de seguridad.
PUBLICIDAD
En teoría, evacuar un avión debería ser rápido; de hecho, la normativa internacional exige que todos los ocupantes salgan del pájaro de metal en menos de 90 segundos. No obstante, este objetivo se estableció bajo condiciones ideales, que no siempre reflejan las situaciones de pánico reales o la diversidad de los pasajeros. Por eso, la reciente propuesta de ley EVAC, impulsada en Estados Unidos, subraya la importancia de actualizar estos protocolos de evacuación considerando factores como pasillos angostos, menos espacio entre asientos, mayor número de personas mayores y viajeros con movilidad reducida. El estudio se plantea dentro de este debate.
El tiempo juega en contra de los ancianos
Para entender mejor cuáles son los verdaderos retos para los más mayores, los científicos simularon 27 escenarios diferentes, combinando tres diseños comunes de cabina, tres proporciones de pasajeros ancianos frente a adultos jóvenes y, a su vez, tres formas en que los pasajeros mayores pueden estar distribuidos dentro del avión (cerca de las salidas, en la zona media o dispersos aleatoriamente). Cabe mencionar que el A320 es uno de los aviones de fuselaje estrecho más usados a nivel mundial y suele tener una capacidad de entre 140 y 170 pasajeros.
PUBLICIDAD

De esta manera, con modelos 3D y un avanzado programa de simulación (Pathfinder), el equipo replicó no solo la forma y el espacio de la cabina, sino también características clave de los pasajeros mayores a 60 años: velocidad al caminar, capacidad para bajar por los toboganes de emergencia y tiempos de reacción, diferenciando entre ancianos, adultos hombres, adultos mujeres y el rol de los miembros de la tripulación.
Además, las simulaciones se centraron en una situación especialmente exigente: cuando un incendio afecta ambos motores, lo que bloquea las salidas de emergencia localizadas sobre las alas. Aunque “un escenario de incendio en ambos motores es estadísticamente raro, se enmarca dentro de la categoría más amplia de fallas en ambos motores y emergencias críticas en la aviación”, ha explicado el investigador Dr. Chenyang Zhang.
PUBLICIDAD
En este escenario, todos los pasajeros deben evacuar solo por las puertas delanteras y traseras. Los resultados de la simulación fueron esclarecedores: ningún escenario alcanzó el objetivo de evacuar en menos de 90 segundos. El mejor tiempo registrado fue de 141 segundos y el peor subió a 218,5 segundos, casi dos minutos más que el límite reglamentario.
Estas grandes diferencias se debieron principalmente a dos factores: la mayor proporción de pasajeros ancianos (en el escenario más extremo, el 80% del pasaje) y la forma en que estaban ubicados dentro de la cabina. Cuando los mayores estaban dispersos aleatoriamente, los embotellamientos en los pasillos eran peores y más imprevisibles.
PUBLICIDAD

Pero, si por el contrario, se sentaban cerca de las salidas, el flujo era algo más eficiente, aunque nunca lo suficiente como para cumplir el estándar internacional. Otro resultado interesante fue que la presencia de muchos ancianos en la zona media del avión provocaba cuellos de botella, obligando a otros pasajeros (incluso los más ágiles) a buscar rutas menos directas, lo que empeoraba los tiempos totales.
Implicaciones para la industria y recomendaciones
La principal conclusión del estudio es que la realidad de nuestros vuelos ha cambiado y debe reflejarse tanto en el diseño de aeronaves como en la gestión de pasajeros y en la formación de la tripulación. Además de ampliar los pasillos o repensar los asientos contiguos a las salidas, los investigadores sugieren que podrían implementarse estrategias como asignar asientos específicos a pasajeros mayores y garantizar que reciban instrucciones de seguridad personalizadas o asistencia más visible.
PUBLICIDAD
En definitiva, el experimento apoya el debate sobre la necesidad de actualizar las normativas internacionales, propuesta por Estados Unidos, y abre la puerta a nuevas tecnologías o diseños que ayuden a proteger a los pasajeros más vulnerables durante emergencias.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Las diez plazas más bonitas de España: de la Plaza Mayor de Madrid a la Plaza del Grano en León
El recorrido mezcla plazas medievales, barrocas y renacentistas: escenarios de rodajes internacionales, tribunales centenarios y fiestas populares que se mantienen vivas desde hace siglos

El pueblo pesquero de Asturias con un puerto de solo 40 metros y dos faros: es la cuna de la explotación marisquera más antigua del Principado
En la actualidad, la principal actividad de los pescadores de la localidad es la captura del percebe

Cuevas, montañas y un queso de 37.000 euros: así es el pueblo asturiano que hay que visitar antes de que lo descubran todos
A los pies de los Picos de Europa, una aldea produce el queso de Cabrales más caro de la historia

El pueblo de Murcia al que siempre vuelve Javier Calvo, director de ‘La bola negra’: calas vírgenes, un castillo medieval y paisajes de película
Ubicado en el límite con Almería, Águilas combina historia milenaria, imponentes fortalezas y calas protegidas

El bosque de España que parece del trópico: casi nadie conoce la “Selva de Sumatra” declarada Reserva de la Biosfera
Un ecosistema de más de 20 millones de años sobrevive en el noreste de La Palma y con helechos gigantes, especies endémicas




