Es una de las ermitas más bonitas de España: está pegada al cauce de un río, forma parte de un cementerio y se construyó en el siglo XII

Su ubicación refleja cómo funcionaba la sociedad durante la Edad Media

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Ermita de Sant Joan. (Turismo
Ermita de Sant Joan. (Turismo de Cataluña)

Si España destaca por algo es por la gran cantidad de turistas que recibe a lo largo del año. Aunque la época de mayor afluencia de turistas es el verano, es un país que tiene una gran variedad de posibilidades para hacer turismo durante diferentes épocas del año.

Un ejemplo de ello es la gran cantidad de puntos de interés cultural que tiene, entre las que destacan diferentes edificios eclesiásticos. Aunque lo primero que se nos viene a la cabeza son las grandes catedrales, hay un gran repertorio de ermitas que se deben tener en cuenta.

Una de ellas es la ermita de Sant Joan de Isil. Ubicada en Lleida, Cataluña, es una construcción del siglo XII con un estilo sencillo y sobrio que representa a la perfección el románico tardío que hubo en España.

Estilo arquitectónico de la ermita

Levantada en piedra y perfectamente integrada en el paisaje pirenaico, destaca por su planta basilical de tres naves cubiertas con bóvedas de cañón y por sus tres ábsides semicirculares, una solución arquitectónica frecuente en los valles pirenaicos.

La ausencia de ornamentación excesiva en los muros exteriores y la rotunda solidez de sus volúmenes hablan de una arquitectura funcional, heredera directa de la tradición románica lombarda que dominó Cataluña entre los siglos XI y XII. Solo la portada principal y los capiteles esculpidos rompen esta austeridad, incorporando figuras humanas y animales que recuerdan la simbología didáctica de la Edad Media.

Capiteles de la ermita de
Capiteles de la ermita de Sant Joan de Isil. (ecomuseu)

Su carácter aislado, ligeramente alejado del núcleo habitado de Isil, subraya el peso espiritual que la construcción tuvo durante siglos, funcionando como templo parroquial y como referencia territorial en la comarca de Pallars Sobirá.

El cauce del río y el cementerio como elementos diferenciales

La ubicación de esta edificación no es algo casual, sino una impronta histórica y funcional que marca su identidad arquitectónica y social. La cabecera del templo se asienta sobre la orilla del río Noguera Pallaresa, lo que convierte al edificio en uno de los ejemplos más singulares del románico pirenaico por su estrecha relación con el entorno natural.

Esta localización sobre el cauce refleja no solo la adaptación al terreno y los recursos disponibles en la montaña, sino también la importancia de los cursos de agua como ejes de comunicación y asentamiento en la Edad Media.

Junto a la iglesia, el cementerio es otro elemento destacable que define el sitio. Adosado al sur de la construcción, el camposanto mantiene la tradición medieval de situar las necrópolis alrededor de los templos parroquiales, un espacio donde lo cotidiano y lo sagrado convergen.

Ermita de Sant Joan de
Ermita de Sant Joan de Isil en la que se ve el cementerio. (Mariano García / brujulea.net)

Para acceder tanto al cementerio como al templo, se atraviesa un portal que conserva marcas de las fallas encendidas en la festividad de San Juan, una celebración que une el patrimonio material e inmaterial de la comarca.

Como demuestra la ermita de Sant Joan de Isil, el patrimonio histórico español trasciende los grandes templos y ciudades monumentales. No hace falta ir a los típicos puntos masivos para encontrar monumentos que conservan un valor histórico y artístico excepcional.

Este hotel es uno de los más singulares de Cataluña y ofrece un alojamiento y una experiencia gastronómica inolvidable