El pueblo medieval a 130 kilómetros de Barcelona en el que se grabó ‘Juego de Tronos’

La provincia de Girona constituye uno de los centros medievales más destacados de Catalunya

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Besalú, en Girona (Shutterstock).
Besalú, en Girona (Shutterstock).

El municipio de Besalú, en Girona (Catalunya), es uno de los enclaves donde se rodó Juego de Tronos. La aclamada serie de HBO estrenada en 2011, ubicó en el pueblo catalán a una de las siete casas de la ficción, la casa Tyrell. A tan solo 130 kilómetros de Barcelona, conserva multitud de secretos culinarios y arquitectónicos que transportan a cualquiera directo al medievo.

El municipio de 2.500 habitantes, se sitúa a 30 minutos de la capital de la provincia, Girona, y a escasa hora y media de Barcelona en coche. Si lo que se buscan son las huellas del pasado, Besalú cuenta con un puente románico erigido en el siglo XI por el conde Guillem el Gras. La construcción fue arrasada por una riada un par de siglos después, aunque puede cruzarse a día de hoy por la gracia de Jaume II, quien ordenó reconstruir el puente. Es, además, un Bien de Interés Cultural (BIC) desde los años cincuenta del siglo pasado.

El trabajo de 'Grúas Eugenio' en la séptima temporada de 'Juego de Tronos'. (Grúas Eugenio)

Numerosas construcciones de Besalú datan del siglo XII, por lo que se considera una localidad idílica para los amantes del medievo. Una vez se cruza el puente y se accede a la localidad, se retroceden 900 años de historia al admirar las iglesias de Sant Vicenç y la de Sant Julià, auténticas joyas arquitectónicas.

Entre medias, el decorado medieval no cesa. Las calles estrechas conducen hasta el mikve, un baño ritual del judaísmo. Este es, de hecho, uno de los dos únicos antiguos baños rituales judíos que se han descubierto en la península Ibérica. Su valor arqueológico es, por ello, incalculable.

Pero los fans de Juego de Tronos, no solo podrán disfrutar de la belleza de sus piedras. Besalú también cuenta con auténticos parajes naturales, ya que su ubicación en el parque natural de La Garrotxa la vuelve un lugar de partida y de paso para multitud de rutas de senderismo.

Es el verdor de su paisaje el que ha sido empleado en la serie, en la sexta temporada. La vista aérea del Alto Jardín es, ni más ni menos, que Besalú. Juego de Tronos, que pasó de tener 2,2 millones de espectadores mundiales en su primera temporada a contar con 17,4 millones durante el estreno de su octava temporada en Estados Unidos, puso en el mapa a este enclave a 130 kilómetros de la ciudad condal.

Girona, centro medieval recurrente para ‘Juego de Tronos’

Estrenada en 2011, los personajes de Juego de Tronos han viajado a varios continentes para rodar algunas de sus secuencias más míticas. No obstante, Catalunya puede presumir de haberlos acogido en más de una ocasión. La provincia de Girona, considerada como uno de los centros medievales mejor conservados de Catalunya, ha sido parte de la ficción de HBO en más de una ocasión.

La catedral de Santa María, en el municipio de Girona, fue acondicionada por orden de los productores de la serie en la sexta temporada. De estilo románico, la edificación del siglo XI fue cubierta por cromas en algunas de sus partes para eliminar las estatuas religiosas. Aunque fueran sus escaleras las que soportaron a Jaime Lannister y a su ejército a la espera de la reina Margaer en el sexto capítulo de la temporada.

Siguiendo por las calles de la ciudad de Girona, el monasterio San Pedro de Galligans, sede del museo de arqueología de Catalunya desde 1957, es una de las localizaciones más famosas. Este representa ser en Juego de Tronos la Biblioteca de Antigua, donde llega Sam para convertirse en maestre. Su alrededores, también de estilo románico, dan lugar a más escenas en la plaza dels Jurats y el paseo Arquològic.