
Esta noche, lunes 7 de julio, Celanova será uno de los primeros pueblos en participar en la nueva edición de El Grand Prix del Verano, el popular concurso televisivo que regresa con motivo de su 30 aniversario. Diez localidades de toda España competirán en pruebas físicas y de habilidad con el objetivo de alcanzar la gran final. En este contexto de celebración y visibilidad nacional, Celanova ofrece mucho más que un reto televisivo: su historia milenaria, su legado literario y su riqueza natural la convierten en uno de los pueblos más fascinantes de Galicia.
En el corazón de la provincia de Ourense y a tan solo 30 kilómetros de la capital, emerge como uno de los pueblos más atractivos de la comunidad autónoma. Conocida como “la villa de los poetas” por ser cuna de figuras como Curros Enríquez o Celso Emilio Ferreiro, esta pequeña localidad combina un valioso patrimonio arquitectónico con un entorno natural privilegiado que lo convierte en un destino destacado.
El monasterio que lo ordena todo
El recorrido por Celanova debería comenzar por su Praza Maior, donde se alza el monumental Monasterio de San Salvador, una de las joyas del barroco gallego. Fundado por San Rosendo en el año 936, el conjunto monacal marcó la evolución urbana del pueblo durante siglos. En su interior se encuentran la sede del Ayuntamiento, un instituto y diversos espacios culturales. Sin embargo, su elemento más singular es la capilla de San Miguel, una construcción mozárabe del siglo X situada en el huerto del monasterio y considerada el ejemplo mejor conservado de este estilo en España.
Un casco histórico que respira poesía
Pasear por las calles de Celanova es caminar entre versos. Su casco histórico, compacto y uniforme, invita a un recorrido tranquilo por calles como la Rúa de Arriba, de Abaixo o la de la Botica. Las casas con balconadas y galerías, los soportales de la Praza do Millo y los rincones con sabor popular refuerzan el encanto de una localidad que, hasta 1920, no permitía que ninguna vivienda superase en altura las ventanas del monasterio.
El legado literario de la localidad se materializa en la Casa dos Poetas, museo instalado en la casa natal de Curros Enríquez. Allí se pueden conocer aspectos de su vida y obra, así como del también poeta local Celso Emilio Ferreiro y del escritor Xosé Luis Méndez Ferrín, todos profundamente vinculados con la identidad cultural de Galicia.

Castros, torres y fortalezas
En los alrededores de Celanova se alzan vestigios de antiguas civilizaciones. Destaca el castro de Castromao, un yacimiento de la Edad del Hierro con estructuras defensivas y domésticas. También se pueden visitar los petroglifos de Freixo, figuras prehistóricas grabadas en piedra que refuerzan la riqueza arqueológica de la comarca.
A escasos kilómetros, en Vilanova dos Infantes, sobresale una torre medieval del siglo X de 19 metros de altura, rodeada por casas señoriales. Este núcleo, uno de los más antiguos de la comarca, acoge cada 17 de mayo la fiesta etnográfica Raigame, que reúne artesanos, charangas y pulpeiras para celebrar el Día das Letras Galegas.
Termas romanas y paisajes de montaña
El entorno natural de Celanova está definido por el río Arnoia, que atraviesa el municipio y forma parajes de gran belleza. Uno de los más emblemáticos es el ponto do Freixo, un puente romano muy bien conservado declarado Monumento Nacional.
Al sur, en el municipio de Bande, se encuentran los restos del campamento romano de Aquis Querquennis, junto a las termas de Riocaldo, todavía en uso. Y al este, los dólmenes de Maus de Salas, en Muíños, permiten adentrarse en el megalitismo gallego.
Los paisajes más agrestes se localizan en el Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés, que Celanova comparte con otros municipios gallegos y con Portugal, a través de la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Gerês-Xurés. Aquí, el senderismo, las rutas de montaña y la observación de cascadas o restos romanos se entrelazan con una biodiversidad protegida.
Patrimonio y gastronomía en la comarca
En los municipios limítrofes se alzan ejemplos de arquitectura defensiva como el castillo de los Araúxo, en Lobios; la torre de Vilanova, que incluso acogió oficinas municipales; o el inaccesible castillo de Sande, en Cartelle. Las iglesias de Loiro (románica) o de Santa María a Real, en Entrimo (barroco churrigueresco), completan el mosaico patrimonial.
Además de la fiesta de Raigame, otras celebraciones populares completan el calendario comarcal, como la Festa do Peixe en Bande o la Festa das sopas de burro canso en Mugueimes (Muíños), que pone en valor la gastronomía tradicional.
Cómo llegar
En coche
Desde Ourense, la forma más directa es tomar la autovía AG-31, que conecta la A-52 con Celanova. Este trayecto de aproximadamente 28 km se recorre en unos 30 minutos, ofreciendo una ruta rápida y cómoda.
En autobús
Desde Ourense, existen servicios de autobús que conectan con Celanova. La duración del viaje es de aproximadamente 1 hora, dependiendo de las paradas intermedias.
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