
La mayoría de los vuelos transcurren sin incidencias notables, pero hay ocasiones en que estos viajes aéreos dejan anécdotas inolvidables para algunos pasajeros. Desde pasajeros que se han quedado encerrados en los baños del avión durante horas hasta lesiones causadas por turbulencias, pasando por situaciones curiosas protagonizadas por mascotas o incluso improvisados conciertos a bordo, han marcado la experiencia de volar para muchos.
En este sentido, una situación parecida es lo que ha pasado en un vuelo de la aerolínea Condor que partía desde la paradisiaca isla de Mauricio hacia la ciudad alemana de Frankfurt. Durante este vuelo, hasta 70 pasajeros de los 290 que se encontraban a bordo tuvieron que ser atendidos por vómitos y náuseas, tal y como informa el medio alemán Bild. El viaje, de más de 11 horas, se convirtió en una auténtica pesadilla para estos viajeros, los cuales fueron recibidos en el aeropuerto de Frankfurt con los servicios de emergencias.
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Atención sanitaria y una causa incierta

Tal y como recoge el medio Business Insider, un portavoz de la aerolínea dijo a este diario que “algunos pasajeros a bordo se pusieron enfermos y fueron atendidos por la tripulación con líquidos adicionales y bolsas para mareos”. Ante esto, avisaron al aeropuerto de la ciudad alemana para que a la llegada del avión se dispusieran vehículos de emergencia y personal médico para atender en tierra a todos los afectados, como es el procedimiento habitual. A su vez, la compañía aérea ha iniciado una investigación sobre la causa del incidente.
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“Como medida de precaución a corto plazo, Condor ha adaptado sus procesos de limpieza y carga para los vuelos actuales desde la isla Mauricio. Actualmente, se están implementando medidas de limpieza adicionales y más intensivas para todos los objetos y superficies”, recoge el mismo medio. La causa de esta situación de vómitos y náuseas no está clara, pero puede haber sido provocada por una intoxicación alimenticia o por las propias turbulencias del vuelo.
Pero esto no es la primera vez que pasa, pues el pasado año, un vuelo de Southwest Airlines tuvo que abortar su aterrizaje después de que el mal tiempo provocara turbulencias tan graves que varios pasajeros empezaron a vomitar. A esto hay que sumar un incidente sin precedentes en la historia de la aviación, un vuelo de Japan Air Lines en 1975, se vio envuelto en una grave situación de salud pública.
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Durante el trayecto, un total de 197 pasajeros presentaron síntomas de intoxicación alimentaria, de los cuales 144 requirieron hospitalización inmediata tras el aterrizaje. Investigaciones posteriores revelaron que la causa del malestar generalizado fue la contaminación de parte de las comidas servidas a bordo con la bacteria Staphylococcus, desencadenando una de las peores crisis de intoxicación alimentaria registradas en un vuelo comercial.
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