La pesadilla de Fernando Alonso en la Fórmula 1 no cesa: el motor Honda penaliza al español

El piloto español ha vuelto a sufrir los problemas con el motor de Honda en el Gran Premio de Azerbaiyán

El piloto de Aston Martin Fernando Alonso (David Kirouac)
El piloto de Aston Martin Fernando Alonso (David Kirouac)
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La pesadilla de Fernando Alonso continúa. Llegó a Bakú con una penalización ya asumida y abandonó el jueves con otro problema en el motor. El fin de semana del Gran Premio de Azerbaiyán apenas ha comenzado, pero Aston Martin ya tiene deberes acumulados. La unidad de potencia Honda volvió a convertirse en protagonista y dejó al piloto asturiano prácticamente sin margen para trabajar durante la segunda sesión de entrenamientos libres.

La historia empieza antes incluso de que Alonso se subiera al coche. El cambio de la parte de combustión de su unidad de potencia implica una sanción de 25 posiciones, lo que en la práctica le condena a salir desde el fondo de la parrilla. Es un nuevo capítulo en una temporada que vuelve a recordar al piloto español sus años más complicados con Honda durante su segunda etapa en McLaren, entre 2015 y 2017.

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Y cuando llegó la hora de probar el coche en Bakú, tampoco hubo tregua. Alonso solo pudo completar ocho vueltas en la segunda sesión. El asturiano esperaba aprovechar el neumático blando para buscar un tiempo competitivo, pero la bandera roja provocada por el accidente de Lindblad interrumpió sus planes. Después del parón, el Aston Martin regresó a boxes y los mecánicos comenzaron a trabajar en el monoplaza. El trabajo no fue una simple revisión: Alonso ya no volvió a salir a pista.

El monoplaza de Fernando Alonso en Aston Martin (REUTERS/Jon Nazca)
El monoplaza de Fernando Alonso en Aston Martin (REUTERS/Jon Nazca)

El motivo apuntaba directamente a la unidad de potencia. Los mecánicos de Honda concentraron sus esfuerzos en el motor después de que se reportara una fuga de aceite. Con ese problema, la sesión quedó terminada para el español sin posibilidad de aprovechar los minutos restantes. Otra oportunidad perdida en un circuito en el que cada vuelta resulta especialmente importante para preparar la carrera. El episodio se suma a una relación de problemas que no deja de crecer. Las vibraciones que aparecieron al comienzo del curso, las dificultades de manejabilidad detectadas con la evolución introducida en Holanda y los problemas relacionados con la batería forman parte ya de un historial que vuelve a poner a Honda bajo los focos.

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Tampoco la clasificación de tiempos ofrece demasiadas razones para pensar que Aston Martin ha dado el salto que necesita. George Russell marcó la referencia del jueves con un 1:43.347 y Alonso terminó a 4.542 segundos de ese registro. El mejor Aston Martin fue el de Lance Stroll, situado en la 21ª posición a 4.056 segundos del líder. La distancia es inferior a los 5.4 segundos de Spa, pero continúa siendo demasiado grande como para pasarla por alto.

El escenario deja a la escudería ante una nueva batalla para superar la Q1. La diferencia de prestaciones sigue siendo evidente y el trabajo pendiente, considerable. Alonso, sin embargo, mantiene el discurso de confianza que ha acompañado su temporada pese a los contratiempos. El asturiano no parece dispuesto a dar por perdido el proceso y ha insistido en una idea durante estos meses: “No tengo dudas, al 100% se arreglará todo”.

Fernando Alonso explica en qué aspecto es superior Aston Martin al resto de equipos en los que ha estado en Fórmula 1: “Es el más determinado”.

La velocidad de los Aston Martin

Hay otro indicador que resulta especialmente revelador. En el punto de detección de velocidad, Alonso alcanzó los 311 km/h. El dato queda muy lejos de los 338 km/h registrados por Hadjar, el mejor en este apartado con su unidad de potencia Red Bull Power Trains - Ford. Y la comparación adquiere todavía más peso al comprobar que incluso los Fórmula 2 fueron capaces de superar al Aston Martin. Mini llegó a los 328 km/h durante su práctica.

El margen de mejora podría llegar con un motor fresco para las sesiones del viernes y el sábado, pero el jueves dejó demasiadas preguntas abiertas. Alonso necesita tiempo en pista, datos y vueltas para entender el comportamiento del coche, y precisamente eso fue lo que volvió a faltarle en Bakú. La penalización ya era una dificultad añadida. El fallo de la unidad de potencia convierte ahora el problema en algo más amplio. La temporada todavía tiene recorrido, pero la pesadilla que comenzó con Honda vuelve a perseguir a Fernando Alonso y, por ahora, Bakú no ha servido para cambiar el guion.

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