Agregar Infobae enGoogle

Los fantasmas de Nick Kyrgios vuelven a escena: una vida marcada por las drogas, las autolesiones y la depresión

En el año 2019, el tenista australiano sufrió problemas de salud mental, como él mismo reconoció

El tenista australiano Nick Kyrgios (Europa Press)
El tenista australiano Nick Kyrgios (Europa Press)
Guardar

Nick Kyrgios ha vuelto a situarse en el centro de la polémica tras dar positivo en cocaína en un torneo ATP en Mallorca y ser suspendido de forma provisional. El tenista australiano ha reconocido los hechos a través de sus redes sociales y ha asumido su responsabilidad. Un positivo que evidencia el tropiezo que ha vuelto a tener el jugador tras una vida marcada por sus demonios, que le llevaron a los infiernos de las drogas, el alcohol, las autolesiones y la depresión.

Los demonios de Kyrgios comenzaron hace años, como reconoció en una entrevista publicada en 2022 en el canal australiano Nine. El éxito entró en su vida cuando era solo un niño y ganó el Australian Open. En ese momento, se convirtió en número uno en la categoría juvenil. La gloria llegó acompañada de la presión de ser “la nueva promesa del tenis”, unas expectativas que tuvieron su impacto en él, como confesó años después. Con 19 años ya estaba en el top 50 del ranking ATP y en 2014 ya era una figura a tener en cuenta dentro del circuito. Dos años después, levantó su primer título: el ATP 250 de Marsella, a la par que adelantaba puesto en la tabla hasta instalarse en el puesto número 13.

PUBLICIDAD

En 2018 sumó otros títulos a su haber: Brisbane, pero su caída a los infiernos ya había comenzado y en 2019 se materializó a través de problemas de salud mental: “Fueron muy serios... hasta el punto de llegar a autolesionarme el brazo... y eso no está bien”, aseguró en el canal australiano. Y detalló que el dolor fue tal que llegó a cortarse y quemarse. “Sentí que estaba decepcionando a la gente todo el tiempo. Me sentí inútil y odié mi vida en un momento”, reconoció.

El tenista australiano Nick Kyrgios (REUTERS)
El tenista australiano Nick Kyrgios (REUTERS)

Su vida dio entonces un giro de 180 grados: “Supongo que alejé a todos los que se preocupaban por mí y no me estaba comunicando. Simplemente me cerré a la vida real y estaba tratando de manejar y abordar mis problemas de frente. Estaba abusando mucho del alcohol y las drogas, y eso se descontroló”. La depresión comenzó a apoderarse de él entonces: “Tenía pensamientos suicidas y estaba, literalmente, sufriendo para salir de la cama y jugar para millones de personas. Estaba solo, deprimido, negativo, abusando de alcohol y drogas que me alejaron de la familia y los amigos. No podía hablar con nadie o confiar en nadie”.

PUBLICIDAD

¿Cómo superó la crisis Nick Kyrgios?

Salir del pozo en el que se encontraba entonces no fue fácil, pero su familia estuvo ahí para ayudar: “También adopté hábitos más saludables como la dieta, dormir bien, tratar de entrenar un poco más”. Y añadía: “Ahora apenas bebo, literalmente tomo una copa de vino en la cena”. Ahora, según reconoció él mismo, mantiene una relación de amor-odio con el tenis: “Me encanta el deporte; soy un gran estudioso del juego y a veces disfruto viendo tenis. Pero me gusta hasta cierto punto. Es mi vida y le he dedicado horas y horas que nunca voy a recuperar”.

Nick Kyrgios y Novak Djokovic se impusieron en dobles y dieron un gran show

Ahora un nuevo escándalo le ha situado otra vez en el centro de la polémica por el positivo en cocaína. Los fantasmas del tenista han vuelto a salir a colación. Con la suspensión provisional no podrá jugar ni entrenar ni asistir a torneos de Grand Slam ni a ningún evento del circuito.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD