Rodri Hernández, el “padre” de una generación de “futbolistas inolvidables” que han cosido la segunda estrella de España

El capitán, heredero de Busquets, llegó al Mundial con dudas y ha terminado siendo el faro indiscutible del equipo de Luis de la Fuente

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Final Copa Mundial de la FIFA 2026 – Argentina Vs España - Primer tiempo
Rodri, en la final. (EFE/ Lavandeira Jr)

España es campeona del mundo. Rodri Hernández se suma a la gesta de Iker Casillas y Álvaro Morata levantando un título con la selección española. El capitán ha vuelto a ser el faro que el equipo necesita. Y no de cualquier manera. Indispensable y elegido MVP de la final del Mundial 2026. Cuestionado en la fase de grupos y realzado en las fases eliminatorias. El 16 ha demostrado por qué es Balón de Oro y por qué, con su futuro en el aire, le quieren los mejores equipos de Europa.

Cumplió 30 años el pasado 22 de junio, nada más empezar el Mundial 2026. Y puede ser, sin duda, después de haber ganado la Champions League con el City o el Balón de Oro, el mejor día de su vida. Porque detrás de la imagen de Rodri alzando el título de la Copa del Mundo, detrás hay un futbolista que regresa de una grave lesión de rodilla.

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De menos a más, como tiene que ser después de una rotura de ligamento cruzado, Rodri ha cuajado un Mundial más que notable. Si la fase de grupos no fue en cuanto a sensaciones la mejor para el capitán (bien es cierto que los datos dicen otra cosa), en las eliminatorias no ha dejado ni un atisbo de duda: el que más pases completa, el que más kilómetros recorre y el que organiza absolutamente todo.

Rodri es el eje del mediocampo de España. - Crédito: EFE
Rodri es el eje del mediocampo de España. - Crédito: EFE

“El día de nuestras vidas”

Dos días antes de la final, sentado y relajado en los campos de entrenamiento de Melanie Lane, Rodri ya había puesto voz a lo que sentía el vestuario. “Es el partido de nuestras vidas”, confesó, convencido de que España estaba ante una oportunidad que tardaría en volver a repetirse. “Le he dicho a los chicos que hay que tener más ganas de ganar que miedo a perder”, añadió.

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Como hemos advertido, el capitán llegó tras varios meses fuera de los terrenos de juego recuperándose de la rodilla. Trabajo silencioso, constancia y un objetivo claro: “Entendí que era un año para prepararse bien, para hacerlo bien, pero para poner la mira en el Mundial”, explicó antes de la final.

Rodri celebrando el gol de España contra Arabia Saudí. (REUTERS/Claudia Greco)
Rodri celebrando el gol de España contra Arabia Saudí. (REUTERS/Claudia Greco)

El líder que hizo mejor a todos

Rodri no ha necesitado marcar goles para dominar el Mundial. Su influencia estuvo en la salida de balón, a la hora de presionar alto, de leer el juego... España jugó a su ritmo. Cuando el partido exigía pausa, aparecía él. Cuando tocaba acelerar, encontraba el pase. Y cuando había que resistir, era el primero en ordenar al equipo.

“Rodri es ese eje, esa figura posicional que hace todo bien”, destacó Luis de la Fuente después de vencer a Francia. “Interpreta el juego ofensivo de manera fantástica: juega a muy pocos toques y supera líneas con una facilidad asombrosa. Luego, en el aspecto posicional, da equilibrio al equipo y recupera una enorme cantidad de balones. Defensivamente, es una figura importantísima para nuestro esquema. Es una suerte contar con un futbolista así”.

Mundial 2026 - España 2 - Francia 0 - ES

El padre de una familia numerosa

Su liderazgo también se dejó ver lejos del balón. Con el brazalete de capitán asumió un papel todavía mayor dentro del grupo. “Ahora me toca ser el capitán, que es un pasito más en ese rol de liderazgo”, reconocía durante el torneo. “Tus compañeros se van a fijar un poco en ti, sobre todo en los momentos difíciles”. Dentro del vestuario, ese liderazgo tenía nombre propio: Nico Williams describía al grupo como una “familia numerosa” en la que Rodri hacía de “padre” mientras los más jóvenes, como Gavi o Lamine Yamal, eran los hermanos pequeños.

Un liderazgo que sabe asumir incluso a la hora de disculparse, como cuando celebró el fallo de su excompañero en el último minuto contra Portugal: “Me disculpo con Bernardo Silva por celebrar su fallo en la última jugada. Fue mi culpa. Me he equivocado”.

Rodri celebra el fallo de Bernardo Silva. (AP Foto/Tony Gutiérrez)
Rodri celebra el fallo de Bernardo Silva. (AP Foto/Tony Gutiérrez)

Mucho más que un futbolista

Sin redes, sin ruido mediático y prefiriendo “hablar en el campo”, Rodri es un campeón del mundo que ha sabido llevar una vida privada discreta fuera de él. Graduado en ADE por la Universidad Jaume I de Castellón, dedicó buena parte de su discurso al “trabajo oscuro” del mediocentro y a recordar a leyendas españolas que nunca ganaron ese premio, como Xavi Hernández, Andrés Iniesta o Sergio Busquets. Fue este último quien dijo que el 16 era su sucesor: “Es verdad que es bastante similar a mí”.

Pues hoy también es campeón del mundo como esos mediocentros de 2010. Ha llevado a España a su segunda estrella y convertido a esta generación de futbolistas en “inolvidables”, como predijo en la previa contra Argentina. Un perfil discreto que siempre está bajo los focos por su desempeño, maestría y talento.

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