España convence y golea a Austria con la ‘revolución de Arabia’ para pasar a octavos de final del Mundial 2026

Doblete de Oyarzabal y otro de Pedro Porro sentencian a los de Rangnick. Lamine Yamal está cada día mejor. Esperan o Croacia o Portugal el lunes

Guardar
Google icon
Mundial 2026 - España 3 - Austria 0 - ES

Primera vida salvada. España es equipo de octavos. La ronda extra del Mundial 2026 superada. Luis de la Fuente apostó por aquella revolución que dio la mejor versión de la Selección en la fase de grupos, y vaya si ha resultado. A los cambios de Pedro Porro y Dani Olmo con respecto a Uruguay se asentaban los de Álex Baena y Lamine Yamal. La amplitud, el vértigo y el descaro que La Roja necesita. Enfrente, una Austria que sabía contra quién jugaba, pero no por ello iba a renunciar a nada. Nombres propios como Sabitzer, Alaba, Arnautovic, sumados a su presión alta, verticalidad e ideas claras, son las señas del equipo centroeuropeo que gozó de varias oportunidades precisamente gracias a sus armas.

España sabía que se jugaba las castañas y salió enchufada desde el primer minuto. Tanto que la primera la tuvo Lamine pasado el minuto uno de juego después de que el propio extremo recuperara en área propia y finalizara en la rival. Primer disparo, primer centro, primera falta recibida, llevarían la firma del 19. También la primera acción polémica del partido. A Laimer le tocaba bailar con la más fea y en una de las muchas que Lamine cambió el ritmo y pisó área, el jugador español fue al suelo. Ni el árbitro en el césped ni el VAR desde Dallas vieron algo punible. Jueguen.

PUBLICIDAD

Fue entonces cuando Austria, en una muestra maravillosa de su estilo, recuperó en mediocampo y en dos toques se plantó delante de Unai. Suerte que el centro de Sabitzer se fue por milímetros sobre la cabeza de Gregoritsch. Primer aviso. España tenía (y quería) bajar las pulsaciones. De ello se valió y empezó a sumar pases y enlazar acercamientos, pero sin peligro. Fin del primer cuarto y todos a beber agua.

España estaba bien y siguió la tendencia a la vuelta. Con de nuevo Lamine haciendo de las suyas, y Dani Olmo inventándose un control orientado con ‘cañito’ incluido dentro del área. Llegó ‘in extremis’ Posch. Córner. Y la segunda polémica. Centro cerrado y barullo en el área. El caso es que la pelota le cayó franca a Cucurella, que con un voleón la mandó a la red. Gol anulado. Había ‘faltita’ previa de Cubarsí sobre el portero.

PUBLICIDAD

Tocaba seguir. Y si no era a la primera, lo fue a la segunda. Porque Oyarzabal estaba merodeando el área y en el primer intento hizo intervenir abajo a Schlager, pero en el segundo no perdonó. Recibió Pedri en zonas de tres cuartos, vio el desmarque de Baena, que aclaraba todo el espacio a Cucurella y, el nuevo fichaje del Madrid, al primer toque, la ponía rasa al punto de penalti. Allí estaba el killer, que con un toque sutil abajo a la izquierda mandaba el balón a la red. Los octavos, encarrilados.

Pero no sentenciados. Austria quiso levantarse del golpe y tuvo un par de acercamientos que el repliegue rapidísimo de España solventó a la perfección. No hubo disparo a puerta. Unai era un mero espectador. Sí, un segundo y tercer aviso que había que tener en cuenta para no perder la concentración. Y España no la perdió. Baena se inventó un derechazo a la escuadra tras una falta lejana que se estrelló en el larguero y el rechace, tocado por Cubarsí, caería a Lamine con todo para marcar. No hubo suerte. El guardameta austriaco se hizo gigante. Fin del segundo cuarto y al descanso.

Mikel Oyarzabal celebra el primer gol de España en los dieciseisavos del Mundial 2026.(Reuters/Kirby Lee)
Mikel Oyarzabal celebra el primer gol de España en los dieciseisavos del Mundial 2026.(Reuters/Kirby Lee)

A la vuelta había caras nuevas. Austria necesitaba una reacción urgente para los segundos 45 minutos. Doble cambio, aunque sin reacción. España se hizo con el balón. Tuvo la primera Oyarzabal, pero el disparo le salió centrado. Tampoco remató bien el primer córner de la segunda parte. Hubo también un par de acercamientos más con superioridad numérica en los que Dani Olmo y Lamine estuvieron egoístas.

España tenía el control y la impaciencia austríaca empezaba a asomar. Llegaban tarde al corte y dejaban recado. Baena y Pedri fueron las víctimas. Volvía a mover el banquillo Rangnick y sumaba centímetros en la delantera. A punto estuvo de salirle bien en la primera que tuvo Kalajdzic nada más entrar. Alto. El récord de Unai estaba a salvo.

Y con ello llegó el segundo. Otra vez gracias a una jugada de combinación. Álex Baena con Dani Olmo, que intentó el disparo; el rebote le cayó a Cucurella, que abrió a Baena y puso un centro al corazón del área donde apareció, indetectable, Pedro Porro. La apuesta de De la Fuente respondía de la mejor manera: poniendo tierra de por medio. Fin del tercer acto.

Con el comienzo del cuarto y último, hubo cambio de cromos en la Selección. La cosa llevaría la misma tónica. Control de España y Austria expectante. Aunque tendría tiempo para volver a llegar con peligro a la portería española gracias a una acción vertiginosa entre los hombres de arriba. Eso sí, el disparo, fuera por bastante. Entre tanto, Ferran gozó de las más claras. Primero a la salida de un córner y después, en una que quiso ser generoso con Pedri. Pero estaba solo para fusilar a Schlager.

Se dejaban correr los minutos finales y los austriacos subían en agresividad. Se vio la primera tarjeta tras una patada a Cucurella y acto seguido Alaba echaba la bronca a los suyos después de sacar una bajo palos a Lamine. Sería su última participación. No conseguiría el gol, pero se fue con una gran ovación. Con las mismas se vería el debut de Marc Pubill. Aunque antes llegaría el tercero. Otra vez con España tocando. Otra vez con los mismos protagonistas. Pedri abriendo a la banda. Cucurella poniéndola rasa y Oyarzabal definiendo a las mil maravillas. El killer firmaba el doblete y sentenciaba. Ahora sí, Austria entregaba la cuchara. El lunes espera el vencedor del Croacia-Portugal. En octavos. Con esta España sí que se puede soñar con la segunda estrella.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD