Xabi Alonso, el ‘gentleman’ del centro del campo y genio del banquillo que se quedó sin tiempo en el Real Madrid

El técnico donostiarra dice adiós al club blanco y será Álvaro Arbeloa quien asuma el cargo

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El ya exentrenador del Real
El ya exentrenador del Real Madrid Xabi Alonso (REUTERS/Juan Barbosa)

El club blanco vive tiempos convulsos. Xabi Alonso ha sido destituido como entrenador y ahora cede las riendas a Álvaro Arbeloa. El donostiarra representaba todo lo que el Real Madrid es y necesitaba: una mezcla de elegancia y visión de juego. Le faltó tiempo o quizá la confianza de las esferas para armar el plantel según lo había soñado. Pero en el club blanco hay de todo menos eso. Se necesitan resultados casi instantáneos. Fue el derbi madrileño y la racha de derrotas de noviembre lo que le puso la diana en la espalda; y la derrota en la Supercopa de España ante el FC Barcelona, lo que le ha clavado la flecha y ha llevado al club blanco a destituirle.

A través de un comunicado de prensa difundido en redes sociales, el club liderado por Florentino Pérez hacía oficial la noticia: “El Real Madrid C. F. comunica que, de mutuo acuerdo entre el club y Xabi Alonso, se ha decidido poner fin a su etapa como entrenador del primer equipo”. Cuatro líneas más de agradecimiento cerraban el escrito. El técnico se marcha de las filas blancas con los deberes a medias, sin haber podido aplicar todo lo que tenía apuntado en su impredecible libreto.

Ya como jugador blanco brilló por su elegancia en el terreno de juego, por su forma de jugar, por sus sofisticados pases largos al pie y su visión de juego. Era todo un gentleman del centro del campo y lo fue allí por donde pasó. Primero en la Real Sociedad y el Liverpool, después en el Real Madrid y el Bayern Munich. Durante aquella etapa estuvo bajo las órdenes de algunos de los mejores entrenadores del mundo: Rafa Benítez, Pellegrini, Mourinho, Ancelotti y Pep Guardiola. Fueron ellos quienes le enseñaron todo lo que sabe y quienes fueron fraguando la figura de Xabi Alonso como entrenador.

El Real Madrid destituye a
El Real Madrid destituye a Xabi Alonso (Europa Press)

Tiempo después daría el salto y sería en el Real Madrid, donde daría sus primeros pasos como técnico. En los infantiles comenzó a desarrollar su carrera como técnico, libreto en mano. Tenía que empezar a probar todo lo aprendido hasta configurar su estilo. Continuó su fase experimental en el filial de la Real Sociedad, conocido como el Sanse. Hasta que en octubre de 2022 recibió una oferta que marcaría un punto de inflexión en su carrera como técnico: ponerse al frente del Bayer Leverkusen.

Xabi Alonso y el Bayer Leverkusen

En Alemania, el donostiarra tenía todo lo que soñó: un equipo a configurar y tiempo para llevarlo a cabo. El trabajo dio sus frutos. Consiguió revertir la peliaguda situación que atravesaba el club. Conquistó la Bundesliga, la Copa de Alemania y la Supercopa con un estilo de juego agresivo e impredecible. Su hazaña traspasó las fronteras teutonas y recaló en el centro de la capital española, en concreto, en el barrio de Chamartín, para llegar a oídos de Florentino Pérez, quien lo apuntó en su lista y esperó el momento oportuno para descolgar el teléfono. Fue en abril de 2025.

Un repaso a la corta etapa de Xabi Alonso como entrenador del Real Madrid: desde un inicio prometedor hasta la derrota en la Supercopa.

En mayo se hizo oficial su fichaje para ponerse al frente del club blanco. “Llega un nuevo entrenador, que ya es uno de los mejores del mundo, y que representa todos los valores del Real Madrid, porque sabe perfectamente lo que significa este escudo y esta camiseta”, fueron las palabras del presidente en su presentación. El donostiarra no solo había conseguido encandilar al club blanco, sino todo aquel que hubiera seguido su trayectoria como técnico. El genio del banquillo se vestía de blanco para aplicar todas las estrategias anotadas en su libreto.

La presión alta y asfixiante, unido a un rápido movimiento de balón y juego directo, era lo se esperaba del Real Madrid de Xabi Alonso. Pero nunca llegó a producirse. Hubo destellos de grandeza, racha de victorias e ilusión por parte de la grada blanca. Unos factores que se fueron disipando a medida que fue avanzando la temporada, hasta el desplome durante el mes de noviembre. Quizá fuera solo un bache, quizá solo una mala racha. Puede que Xabi Alonso necesitara más tiempo para hacer encajar todos los engranajes del plantel blanco, pero no lo tuvo y el gentleman del centro del campo y genio del banquillo se ha visto obligado a decir adiós al Real Madrid.