
El actor Robert Pattinson ha dejado clara su postura sobre uno de los debates más longevos entre los seguidores de Crepúsculo: la supuesta rivalidad entre Team Edward y Team Jacob. Durante la promoción de su nueva película, The Drama, en París, el actor británico descartó que el enfrentamiento entre los dos personajes fuera genuino y lo atribuyó directamente a una táctica publicitaria. En el encuentro con la prensa, una reportera del canal francés Canal+ reavivó la pregunta que marcó a una generación de fans: ¿Team Edward o Team Jacob? Zendaya, compañera de reparto de Pattinson en su último proyecto, respondió con decisión: “Soy Team Edward todo el día, vamos”. La respuesta de la actriz no dejó margen a dudas sobre su preferencia.
Cuando le llegó el turno a Pattinson, quien dio vida al vampiro Edward Cullen en las cinco entregas cinematográficas de la saga, su reacción fue inmediata. “Nadie es Team Jacob”, afirmó el actor, acompañando el comentario con un gesto de la mano. “Eso solo era una estrategia de marketing”. La declaración, emitida sin rodeos, pretendía cerrar un ciclo de casi dos décadas de especulación entre los seguidores de la franquicia. La reportera, sin dejarse intimidar, confesó abiertamente: “Yo era Team Jacob”. Pattinson respondió con una mirada de resignación y un gesto juguetón, limitándose a decir “lo siento”. Esta interacción, aparentemente trivial, pone de relieve la huella que la saga dejó en el público y su reparto, así como la vigencia de un debate que trasciende lo cinematográfico.
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Desde el estreno de la primera película en 2008, la saga Crepúsculo desató una ola de entusiasmo entre los jóvenes, quienes se dividieron en dos bandos: los que apoyaban la relación de Bella Swan, interpretada por Kristen Stewart, con Edward Cullen, y quienes preferían que la protagonista eligiera a Jacob Black, encarnado por Taylor Lautner. Este enfrentamiento, que parecía surgir de las páginas de los libros de Stephenie Meyer, pronto se trasladó al ámbito promocional y a la interacción constante entre los actores y sus fanáticos. La preferencia por uno u otro personaje se convirtió en un fenómeno cultural, con camisetas, campañas y foros en internet que reforzaban el antagonismo. Para muchos, la elección no era solo una cuestión de simpatía, sino una declaración de identidad dentro de la comunidad de seguidores. A pesar del tiempo transcurrido, el dilema persiste. La pregunta sobre a qué equipo pertenece cada espectador sigue generando reacciones, incluso entre los propios actores, como quedó demostrado en París durante la promoción de The Drama.

Aun quedan ‘Team Jacob’
La afirmación de Pattinson en París —“Eso solo era una estrategia de marketing”— recontextualiza la rivalidad entre los personajes. El actor reconoció, de forma implícita, el papel que jugaron los estudios y las campañas promocionales para avivar el debate y mantener el interés del público. No es la primera vez que el actor se pronuncia sobre el tema. En 2009, mientras promocionaba ‘Luna Nueva’, Pattinson declaró en una entrevista con OK! Magazine: “Siempre hay tipos raros como Edward que por alguna razón atraen a las mujeres. Si Edward no fuera un personaje ficticio y lo conocieras en la realidad, sería como uno de esos tipos que probablemente sería un asesino con hacha o algo así”. Estas palabras reflejan la distancia irónica con la que a veces el actor contempla el fenómeno en torno a su personaje.
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La anécdota vivida con Zendaya y la prensa francesa no es un caso aislado. En 2025, durante la promoción de Die My Love junto a Jennifer Lawrence, Pattinson volvió a enfrentar la cuestión. En aquella ocasión, ambos actores se interrogaron sobre las lealtades de sus respectivas franquicias. Lawrence confesó: “En los libros, Jacob. En la película, Edward”. Este tipo de confesiones refuerzan la idea de que la rivalidad formaba parte de una estrategia para prolongar el interés y alimentar la conversación entre los seguidores.
A día de hoy, la saga continúa siendo objeto de análisis y nostalgia. El reparto, cada vez que aparece en público o promociona un nuevo proyecto, es inevitablemente confrontado con el legado de Crepúsculo. La respuesta de Pattinson en París, tajante y desprovista de solemnidad, sugiere que, para él, el debate pertenece más al terreno de la mercadotecnia que a las verdaderas pasiones de la audiencia. La saga Crepúsculo se estrenó hace dieciocho años y marcó a toda una generación. El comentario de Pattinson pone punto final a una discusión que, según él, nunca fue del todo auténtica, sino impulsada por el interés de mantener vivo el fenómeno comercial detrás de la historia de Bella, Edward y Jacob.
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