Por primera vez en sus setenta y nueve años de historia, el Festival de Cannes ha anunciado que contará con un presidente del jurado de origen surcoreano.
Park Chan-wook, reconocido cineasta, guionista y productor, ha sido el elegido para presidir el jurado de la 79ª edición del certamen, tomando el relevo de la actriz francesa Juliette Binoche. En la pasada edición, el jurado presidido por Binoche otorgó la Palma de Oro a la obra iraní Un simple accidente, dirigida por Jafar Panahi.
Figura imprescindible dentro del cine contemporáneo, Park Chan-wook ha consolidado su vinculación con Cannes a lo largo de varias décadas. El director alcanzó notoriedad internacional en 2004 al presentar Oldboy en la muestra francesa, película que fue distinguida con el Gran Premio del Jurado y que con el tiempo se ha convertido en una obra de culto.
Desde entonces, Park ha competido en Cannes con la mayoría de sus largometrajes, logrando el Premio del Jurado en 2009 por Thirst (su particular película de vampiros), y recibiendo un nuevo espaldarazo en 2022 con Decision to Leave, filme por el que fue galardonado como mejor director por el jurado del festival. También destacan otras obras presentadas en el certamen, como La doncella en 2016.
Una aportación esencial al cine actual
Los responsables del festival, la presidenta Iris Knobloch y el director Thierry Frémaux, han destacado en una declaración conjunta la marcada personalidad cinematográfica de Park Chan-wook. En sus palabras: “La inventiva de Park Chan-wook, su dominio visual y su inclinación por plasmar los múltiples impulsos de mujeres y hombres de destinos insólitos han aportado momentos verdaderamente memorables al cine contemporáneo”.
Además, han subrayado: “Estamos encantados de homenajear su inmenso talento y, en sentido más amplio, el cine de un país profundamente comprometido con el cuestionamiento de nuestro tiempo”.

Con la designación de Park, Corea del Sur conquista un nuevo hito en Cannes. Hasta la fecha, solo un cineasta asiático, Wong Kar-wai, había presidido el jurado del festival, hace ahora veinte años. En palabras del propio Park Chan-wook, su próxima experiencia en el certamen posee un fuerte componente simbólico: “La sala está oscura para que podamos ver la luz del cine. Nos confinamos en la sala para que el cine libere nuestras almas a través de su ventana”.
Seguidamente, ha ampliado: “Encerrarse en una sala para ver películas, y luego volver a recluirse para debatir con los miembros del jurado, es un doble encierro voluntario que aguardo con gran expectación”.
En referencia a la situación internacional actual, marcada por los conflictos y la polarización, Park ha querido destacar el valor social del propio acto de visionar una película: “En esta época de odio y división mutuos, creo que el simple hecho de reunirnos en una sala para ver juntos una sola película, sincronizando nuestras respiraciones y latidos, constituye por sí mismo una conmovedora y universal expresión de solidaridad”, ha afirmado el director surcoreano al medio Variety.
Cannes y el nuevo protagonismo del cine surcoreano
La relación entre el Festival de Cannes y el cine surcoreano ha experimentado una notable evolución desde comienzos de siglo. En 2002, Im Kwon-taek recibió el premio a mejor director por Ebrio de mujeres y pintura.
Más recientemente, Bong Joon-ho marcó un punto de inflexión histórico al hacerse en 2019 con la Palma de Oro por Parásitos y posteriormente certificar su éxito en los Oscar, donde obtuvo los galardones a mejor película, dirección, guion y película internacional.
Diversos cineastas surcoreanos han encontrado en Cannes un escaparate destacado para mostrar sus obras ante el público internacional. Entre los directores que han participado en la sección oficial figuran Hong Sang-soo con Un cuento de cine en 2005, Kim Ki-duk con Breath en 2007, y Lee Chang-dong, quien obtuvo el premio al mejor guion en 2010 con Poesía.
Otros nombres destacados incluyen a Kim Jee-woon (A Bittersweet Life, 2005), Yeon Sang-ho (Train to Busan, 2016), Byun Sung-hyun (The Merciless, 2017) y Lee Won-tae (El gangster, el polícia y el ciablo, 2019).
La última producción de Park Chan-wook, titulada No hay otra opción, ha logrado recientemente tres nominaciones en los Globos de Oro, consolidando aún más la posición del director y del cine surcoreano en el panorama internacional.
Últimas Noticias
Un nieto consigue recuperar la obra de arte que los nazis le robaron a su abuelo hace más de 80 años: un cuadro valorado en más de 21 millones de euros
Un tribunal de Estados Unidos ha dado la razón a Philippe Maestracci al reconocerlo como propietario de un retrato realizado por Amadeo Modigliani

Søren Kierkegaard, filósofo: “La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero debe ser vivida hacia adelante”
Obsesionado con la angustia que sentimos los seres humanos frente a la obligación de tomar decisiones, este pensador indagó en fenómenos como el tiempo y la memoria para encontrar el sentido de la existencia

Infiltrados en la secta del “falso profeta” que llegó a tener diez esposas menores de edad: la miniserie de cuatro episodios que triunfa en Netflix
Una pareja logró infiltrarse en la comunidad religiosa tras convencer al líder de que hacer un documental podría servir para captar más adeptos, pero lo que hicieron fue recabar pruebas para lograr su detención y condena

Esta película de menos de una hora y media acaba de llegar a Netflix y ya es la más vista en 90 países: Stephen King la recomienda y las críticas la destrozan
El conocido escritor de novelas de terror ha destacado en sus redes sociales que la nueva producción tiene “la mejor frase” de lo que llevamos de año

Júlia de Paz, directora de ‘La buena hija’: “La violencia psicológica es más difícil de demostrar, pero igual de dolorosa que la física”
La directora estrena su segunda película, que gira en torno a la violencia vicaria desde el punto de vista de una adolescente


