Una filóloga inglesa analiza la nueva película de ‘Cumbres borrascosas’: “La complejidad de una obra no es excusa para que tú hagas lo que quieras con ella”

El tercer largometraje de Emerald Fennell, que adapta la novela homónima de Emily Brontë, ha sido duramente criticado por unos y alabado por otros

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Margot Robbie (d) y Jacob
Margot Robbie (d) y Jacob Elordi durante una escena de la película 'Cumbres borrascosas'. (Warner Brothers)

Ha sido tachada de novela rosa, fanfic (en tono despectivo, claro), de aberración, de ser pretenciosa o ridícula. Cumbres borrascosas, la tercera cinta de la cineasta Emerald Fennell, que adapta la novela homónima de Emily Brontë, ha sido duramente criticada por unos y fielmente alabada por otros. Estrenada el pasado 13 de febrero, la película ha reavivado un debate que trasciende lo cinematográfico: ¿hasta dónde puede llegar una adaptación antes de traicionar la esencia del texto original?

Muchos, al igual que la propia directora, se han escudado en que es la versión que Fennell visualizó cuando lo leyó con 14 años, motivo por el que el título, en el póster, aparece estilizado entre comillas. La nueva ficción que protagonizan Margot Robbie y Jacob Elordi se centra en la historia de amor (tóxico) entre la joven Catherine Earnshaw y Heathcliff, hijo adoptivo de la familia Earnshaw.

Entre las voces más críticas se encuentra la de la filóloga inglesa y divulgadora Irene Rodríguez (@laguiavintage), cuyo análisis se ha viralizado en redes sociales: “Emerald Fennell, directora de la nueva versión de Cumbres Borrascosas, o como a mí me gusta llamarla, Cumbres Bochornosa, ha respondido a preguntas sobre su dudosa adaptación. Y las respuestas no son buenas”.

“No es una adaptación, es una comercialización de la obra”

La especialista cuestiona también el argumento recurrente que legitima las reinterpretaciones libres: “Si vais a decir: ‘Es su propia versión…’, paraos ya, por favor. No todas las versiones de una obra son lícitas”. Uno de los puntos más polémicos ha sido el casting de Jacob Elordi como Heathcliff, que en la novela publicada en 1847 tiene el aspecto “de un gitano de piel oscura”. Según explica, Fennell ha justificado la elección afirmando que adaptó la historia tal como la imaginó en su adolescencia. Para Rodríguez, esto supone “básicamente una admisión de que está haciendo su propio fanfic sexual de Cumbres Borrascosas, cosa que desestructura la obra completamente”.

La filóloga inglesa Irene Rodríguez
La filóloga inglesa Irene Rodríguez en TikTok (@laguiavintage)

La filóloga, actual doctoranda y becaria predoctoral en la Universidad de Murcia y que investiga sobre las escritoras estadounidenses de la posguerra, insiste en que el protagonista masculino no puede comprenderse sin su dimensión racial y social: “No puedes pasar dos páginas sin que haya un ataque racista contra Heathcliff”, afirma. “Al quitar esas dimensiones, no reduces la historia, es que simplemente la borras”. De la misma manera, Rodríguez también critica la promoción del filme como “la mayor historia de amor de todos los tiempos”, cita que aparece en los tráilers de la película.

Otro aspecto central de su crítica es el tratamiento de la sexualidad, muy explícita en la obra de Fennel y nula en la obra original. “Es una novela del siglo XIX, tiene que ser casta”, explica. La sensualidad, añade, surge precisamente de la imposibilidad del contacto físico: “La carga erótica viene de la imposibilidad de acercarse físicamente a la persona que se desea”, una tensión que compara con la célebre escena de la mano en la adaptación de Orgullo y prejuicio (2005) que protagonizó Keira Knightley y Matthew Macfadyen.

Tráiler Cumbres Borrascosas

Además, Fennell ha declarado que un libro “tan denso, complicado y difícil” no puede adaptarse. “Entonces, no lo adaptes”, responde la experta. “La complejidad de una obra no es excusa para que tú hagas lo que quieras con ella. Debería ser la razón por la que has hecho un estudio cuidadoso de la obra que quieres adaptar”.

Sin embargo, la filóloga no está en contra de que se lleven a cabo cambios al adaptar una obra: “No es que no se puedan hacer cambios artísticos… pero solo se pueden romper las reglas una vez que se conocen. La adaptación de Fennell no es una adaptación, es una comercialización de la obra”, finaliza.