El extraño récord de Amy Madigan en los Oscar: nunca una actriz pasó tanto tiempo entre una nominación y otra

La intérprete de ‘Weapons’ ha vuelto a obtener la nominación a mejor actriz de reparto

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Amy Madigan en los Critic
Amy Madigan en los Critic Choice Awards REUTERS/Mario Anzuoni

La actriz Amy Madigan ha inscrito su nombre en los registros de la Academia al lograr un récord inédito: casi cuatro décadas separan sus dos nominaciones al Oscar, más que cualquier otra actriz en la historia de estos premios. En 1985, Madigan recibió su primera candidatura por el drama familiar Twice in a Lifetime, dirigido por Bud Yorkin. Ahora, en 2026, su interpretación de la tía Gladys en la película Weapons la coloca nuevamente entre las aspirantes a la estatuilla, consolidando un intervalo de 41 años entre ambas distinciones.

La noticia sorprendió a la propia Madigan, que recibió la confirmación de su nominación en un ambiente doméstico y cotidiano, acompañada de una taza de café y su perro Woody, un Jack Russell terrier que, según cuenta, suele estar siempre a su lado. “Mi perro está como a quince centímetros de mí ahora mismo. Es mi mejor amigo en el mundo. No sé cómo la gente puede vivir sin animales”, relató en una entrevista concedida a Gold Derby. La actriz reconoció que no esperaba ningún reconocimiento, y que la nominación la tomó completamente por sorpresa.

El regreso de Madigan a la atención de la industria no es un hecho aislado. Su papel en Weapons ya había sido distinguido con un Critics Choice Award y una nominación al Globo de Oro, una doble validación que anticipaba el eco que terminaría teniendo en la temporada de premios. La propia intérprete considera que la mayor diferencia entre su primera experiencia en los Oscar y la actual está en la transformación de la industria y la exposición mediática asociada a estos eventos. “Cuento con un gran equipo de personas y me presentan opciones, lo cual no sucedía hace cuarenta años. Es una manera muy distinta de recorrer el laberinto”, admite, aludiendo a la sofisticación y profesionalización del entorno que rodea hoy a los nominados.

Madigan se muestra especialmente agradecida con su círculo cercano, al que atribuye el verdadero valor de sus logros. “Son los amigos que han estado conmigo durante toda mi larga carrera. Y enfatizo la palabra larga porque llevo ya bastante tiempo en esto. Sé que mis amigos me desean cosas buenas y eso es lo que cuenta. Nada de esto significaría nada si no tuviera a mi esposo, mi hija y mis amigos acompañándome en este viaje”, afirma. La actriz, que ha visto pasar generaciones de colegas e infinidad de cambios en el cine, reivindica el apoyo personal como el motor que le permitió sostenerse a lo largo de los años.

Amy Madigan como la tía
Amy Madigan como la tía Gladys en 'Weapons', directa al pódium de las figuras más terroríficas del cine de terror contemporáneo

Si reacción a la nominación

A pesar de la notoriedad reciente y de este récord particular, Madigan insiste en que su relación con la interpretación permanece intacta. “Me sigue pareciendo increíble, para ser sincera, porque no esperaba nada de esto, pero todavía amo lo que hago. Me encanta actuar. Me encanta el conjunto de cosas que implica. Y espero poder seguir haciéndolo”, expresa. Su entusiasmo se refleja también en la forma en la que participó en Weapons, una película que describe como producto de una colaboración genuina entre todo el equipo y el director Zach Cregger. “Todo el equipo detrás de Gladys y Zach Cregger, que la concibió, porque todos trabajamos en ello juntos. Fue una idea original. Simplemente dijimos: ‘Vamos a agarrar esto y ver cómo lo hacemos’. Y lo logramos, que es la mejor sensación del mundo”, detalla.

El récord logrado por Madigan no solo subraya la longevidad de su carrera, sino que también pone en evidencia los cambios en la industria cinematográfica y en los mecanismos de reconocimiento. Mientras la actriz se suma a una lista selecta de intérpretes que han vivido un renacimiento profesional tras décadas de trabajo, su caso adquiere una dimensión histórica por el largo intervalo entre ambas nominaciones. En un entorno donde la visibilidad suele estar ligada a la juventud y la inmediatez, la candidatura de Madigan se convierte en un símbolo de resistencia, continuidad y amor por el oficio.

La actriz, que comenzó su carrera en la década de 1980, ha transitado por diferentes etapas del cine y la televisión estadounidense. Con Weapons, no solo regresa a la conversación pública, sino que redefine lo posible en una industria que rara vez concede segundas oportunidades tan espaciadas en el tiempo. La noticia de su nominación fue recibida, como ella misma enfatiza, con sencillez y rodeada de quienes más aprecia, un reflejo de la perspectiva que ha ganado tras una vida en el escenario y frente a las cámaras.