Condenado por agredir sexualmente a su expareja con discapacidad en Almería

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Almería, 30 oct (EFE).- La Audiencia de Almería ha condenado a dos años de prisión a un hombre que agredió sexualmente a su expareja, una mujer con discapacidad y graves limitaciones de movilidad, tras presentarse en su domicilio para exigirle que retomaran una relación sentimental de ocho años que ella había decidido romper.

La sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, considera probado que el acusado aprovechó las dificultades físicas de la víctima para acorralarla y realizarle diversos tocamientos sexuales pese a su negativa, y recoge que la mujer acabó diciéndole que aceptaba darle una segunda oportunidad para conseguir que abandonara la vivienda.

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Los hechos se remontan al 6 de mayo de 2024, cuando el hombre acudió sobre las 13:15 horas al domicilio de la mujer, quien le abrió la puerta porque pensaba que se trataba del cartero.

La pareja había mantenido una relación durante ocho años, hasta que el 14 de febrero de 2026 año la mujer decidió ponerle fin y el acusado abandonó el domicilio que compartían.

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El hombre no aceptó la ruptura y comenzó a llamarla reiteradamente por teléfono, enviarle mensajes y presentarse en su vivienda para insistir en que volvieran a estar juntos, pese a la negativa de ella.

Según los hechos probados, durante aquella visita de mayo el acusado volvió a pedirle que reanudaran la relación y le exigió que le dijera a la cara que no quería volver con él, mientras le reclamaba una segunda oportunidad.

Como la mujer padece una discapacidad que le ocasiona una gran limitación neuromuscular en las extremidades, se aproximó a ella hasta acorralarla contra una pared y comenzó a realizarle tocamientos. La víctima consiguió sentarse en una silla de la cocina, mientras el hombre recorría la vivienda y registraba armarios y cajones.

Posteriormente regresó a la cocina, donde continuó con los actos de carácter sexual. Finalmente, el acusado la agarró de la mano con intención de llevarla al dormitorio, momento en el que la víctima, consciente de que sus limitaciones físicas le impedían oponer resistencia, optó por decirle que estaba dispuesta a retomar la relación, con lo que el acusado se dio por satisfecho y abandonó el domicilio.

La Sección Tercera de la Audiencia ha impuesto al hombre dos años de prisión por un delito de agresión sexual y 60 días de trabajos en beneficio de la comunidad por otro de coacciones leves en el ámbito de la violencia sobre la mujer.

También deberá mantenerse a más de 200 metros de la víctima y no comunicarse con ella durante tres años por la agresión sexual, además de cumplir cinco años de libertad vigilada y seis de inhabilitación para actividades que impliquen contacto habitual con menores.

La sentencia, dictada tras un acuerdo de conformidad entre la Fiscalía y la defensa, es firme y suspende durante dos años la ejecución de la pena de prisión, con la condición de que el condenado no vuelva a delinquir durante ese periodo. EFE

mma/fs/oli

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