Huijsen, el precio de una expulsión

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Juan José Lahuerta

Madrid, 17 oct (EFE).- Una expulsión puede cambiar mucho más que un partido. Dean Huijsen, titular habitual en el centro de la defensa del Real Madrid junto al francés Ibrahima Konaté, afronta el encuentro de este domingo frente al Sevilla con la incertidumbre de si recuperará su puesto en el once de José Mourinho. Su tarjeta roja frente al Atlético de Madrid abrió una puerta que Antonio Rüdiger aprovechó y que ha desplazado al internacional español.

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La sanción que cumplió en el partido siguiente ante el Villarreal no le devolvió después a su situación anterior. Huijsen recuperó la disponibilidad para el encuentro de la Liga de Campeones contra el Roma, pero Mourinho apostó por Konaté y Rüdiger. El zaguero español contempló desde el banquillo una remontada que culminó precisamente el central alemán, autor del definitivo 3-4 en el minuto 89.

El gol de Rüdiger añadió un argumento más a una competencia que parecía resuelta en las primeras semanas de la temporada. Huijsen y Konaté formaron la pareja de centrales más utilizada por Mourinho, con siete titularidades conjuntas en los ocho primeros encuentros oficiales. Esa asociación situó al español entre los futbolistas de confianza del técnico portugués.

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Sin embargo, la expulsión del Metropolitano alteró esa continuidad. Primero por obligación, con su ausencia frente al Villarreal, y después por decisión técnica, con su suplencia en Roma. Fueron dos encuentros consecutivos sin participar que introducen una incógnita en una posición en la que Mourinho dispone de alternativas de garantías.

El principal beneficiado, de momento, es Rüdiger. El alemán, que comenzó la temporada por detrás de Huijsen en las preferencias de su entrenador, recuperó protagonismo en el momento en el que el internacional español se vio obligado a parar.

Su actuación frente a la Roma terminó con una imagen difícil de mejorar: un central convertido en goleador decisivo de una remontada continental. Su tanto en el minuto 89 permitió al Real Madrid culminar una victoria por 3-4 y reforzó su candidatura para continuar en el once.

Konaté, mientras tanto, parece conservar una posición privilegiada. El francés se consolidó como uno de los centrales de referencia de Mourinho desde el comienzo del curso y su continuidad reduce, en principio, la disputa por la otra plaza a Huijsen y Rüdiger.

El encuentro contra el Sevilla ofrecerá una primera respuesta sobre las intenciones del Mourinho. Si devuelve la titularidad al internacional español, la suplencia de Roma podrá interpretarse como una decisión puntual. Si mantiene a Rüdiger, Huijsen encadenará un segundo partido consecutivo en el banquillo después de cumplir su sanción.

En cualquier caso, la competencia llega en un momento exigente para el Real Madrid, que afrontará tres encuentros en ocho días: Sevilla, Leipzig y Barcelona. Un calendario que también puede condicionar las elecciones de Mourinho y favorecer las rotaciones.

Militao vuelve a escena

Y cuando Huijsen intenta recuperar su sitio, aparece un cuarto protagonista. Éder Militao regresará este domingo a una convocatoria del Real Madrid después de varios meses de recuperación.

"Mañana estará Militao convocado", confirmó Mourinho este sábado en la rueda de prensa previa al encuentro contra el Sevilla. Su presencia supone una novedad respecto a los plazos que manejaba el entrenador hace apenas ocho días. El 9 de octubre descartó expresamente al brasileño para los encuentros contra el Villarreal, la Roma y el Sevilla, aunque reconoció su satisfacción por la evolución del defensa.

"Yo sabía que era bueno, pero es todavía mejor", aseguró entonces Mourinho, que también explicó la necesidad de extremar las precauciones por su historial de lesiones.

Militao sufrió dos roturas del ligamento cruzado anterior desde 2023, una en cada rodilla, y una grave lesión muscular en abril de 2026. Su reincorporación exige prudencia, pero su regreso a la convocatoria representa otro paso hacia la recuperación de un futbolista que aspira a competir por la titularidad.

De momento, su presencia no significa que esté preparado para disputar noventa minutos ni que Mourinho vaya a introducirlo inmediatamente en el once. Pero añade un nuevo elemento a una defensa en la que las alternativas aumentan.

Huijsen, de 21 años, afronta así una situación novedosa después de comenzar la temporada asentado en el equipo. Su expulsión contra el Atlético le costó un partido de sanción. Las consecuencias deportivas todavía están por determinar. Rüdiger aprovechó su oportunidad, Konaté mantiene su protagonismo y Militao vuelve a escena. El castigo disciplinario terminó, pero el precio de aquella expulsión puede ir más allá. EFE

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