Tynion IV redefine el terror ante el derrumbe de la realidad y el triunfo conspiranoico

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Sergio Andreu

Barcelona, 13 sep (EFE).- El premiado guionista comiquero James Tynion IV, autor de títulos como 'El Departamento de la Verdad" o 'W0rldtr33' (ambas en Norma) practica un terror desasosegante, alejado de los "sustos" típicos del género, pero amarrado a las paranoias colectivas contemporáneas, repletas de conspiraciones y fobias tecnológicas.

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Este neoyorquino, de 38 años, ganador de cinco premios Eisner -los Óscar del sector- formado en el mundo de la publicidad, y que se hizo un nombre gracias a los guiones en DC para Batman o 'La Liga de la Justicia Oscura', se ha convertido en una década en maestro de lo siniestro, del terror atmosférico y ambiental y del thriller psicológico, que él mismo, afirma, se inspira en el mundo que vivimos.

"Todo buen terror habla de un miedo social. Creo que la mayoría de mis obras tratan sobre cómo todos estamos luchando por encontrar nuestro lugar, sobre el terror de vivir en un mundo donde la realidad consensuada se está desmoronando y los sistemas diseñados para protegernos ya no nos protegen", explica a EFE el autor, que ha pasado por Barcelona para promocionar los últimos números de sus cómics por entregas y publicaciones recientes.

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'El Departamento de la Verdad', creado junto al dibujante Martin Simmonds, es uno de los cimientos de la carrera de Tynion, la historia de una organización gubernamental que (aparentemente) combate una extraña psicosis colectiva: las delirantes teorías de la conspiración -el terraplanismo, los ovnis, el "estado profundo" de QAnon o los reptilianos, por citar algunas- comienzan a hacerse realidad porque cada vez más gente cree en ellas en las redes.

Una agencia que funciona como una CIA más oscura y que tiene como director, nada más y nada menos, que a un envejecido (pero vivo) Lee Harvey Oswald, principal sospechoso de la muerte de John F. Kennedy, y uno de los mitos de la "Historia" no resuelta de Estados Unidos.

Tanto 'El Departamento' como 'W0rldtr33' -serie realizada junto al dibujante español Fernando Blanco sobre una amenaza apocalíptica digital- tratan en gran medida de las imprevisibles consecuencias sociales gestadas en el submundo de internet y de sus "ramificaciones políticas".

"Es un momento realmente aterrador y creo que gran parte de la culpa recae en la industria tecnológica. Las redes sociales parecían un mundo enorme, hermoso, pero ahora hemos visto la oscuridad a la que pueden llevar. Estoy asustado por ver hacia dónde va la tecnología. Pero, ahora mismo, ver quién está decidiendo ese futuro, resulta aterrador", subraya el guionista.

Esta visión de manipulación conecta -dice- con el uso de la información que hace la administración de Donald Trump desde la Casa Blanca, especialmente en contra de los inmigrantes, la comunidad LGTBIQ+ u otras minorías.

"Siento que este momento es como el último estertor de la generación del 'baby boom' tratando de imponer el mundo tal como quiere que siga existiendo. Quiero confiar en que cuando salgamos de él, habrá un rechazo total a gran parte de lo que se está proponiendo hoy. Pero creo que aún habrá momentos más aterradores antes de que las cosas mejoren", advierte.

Varias de la obras de Tynion están en proceso de adaptación audiovisual -para lo que ha creado su propia productora Tiny Onion- entre ellas, la aclamada 'Hay algo matando niños' (Planeta), con dibujos de Werther Dell'Edera, una fábula de terror sobre el futuro desolador que espera a las nuevas generaciones.

"Una de las ideas centrales de este cómic es que los adultos no pueden ver la verdad literal, mientras que los niños ven más claramente que todos esos miedos y horrores abstractos pueden tomar forma y causarles daño de verdad", comenta el dibujante sobre una metáfora que apunta directa a la violencia escolar o al cambio climático.

Tynion IV ha trabajado con dibujantes de estilos radicalmente distintos, una variedad que hace que el guión llegue a adaptarse al concepto visual de cada creador.

"No es como el guión de cine, que tiene que seguir un formato estándar porque pasará por cientos de manos. Aquí puedes cambiar cada guión según el artista. Con muchos de ellos he desarrollado una auténtica taquigrafía compartida. Confío en mis compañeros artísticos para darle vida en la página", desvela.

Como autor abiertamente gay, una de las constantes de su obra es cómo integra en las historias a personajes LGBTIQ+ de forma natural, sin focalizarse en ello, como ocurre en 'El Departamento de la Verdad', 'Cadáveres exquisitos' (Norma) o 'La Casa Slaughter' (Planeta).

"Se trata de normalizarlo, que sea un aspecto más del personaje. No soy muy fan de las historias puramente celebratorias. Algunas pueden estar muy bien, pero yo soy un escritor de terror, me gusta escribir sobre el lado oscuro de las emociones humanas, y quiero expresar eso desde una perspectiva 'queer', sin pretender decir que las personas gais son un ejemplo perfecto de humanidad", ataja. EFE

(foto)

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