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Los jóvenes ya no salen al extranjero a aprender idiomas, el objetivo hoy es practicarlo

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Ruth del Moral

Madrid, 21 ago (EFE).- La apuesta por la enseñanza bilingüe en los últimos 20 años y el acceso a las redes sociales ha llevado a que los jóvenes ya no salgan al extranjero a aprender idiomas, sobre todo inglés: el objetivo hoy en día es practicarlo.

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Más de 50.000 estudiantes han viajado este verano a destinos como Canadá, Estados Unidos, Reino Unido o Irlanda para realizar cursos de idiomas, campamentos internacionales o estancias académicas de un año o semestre: el reto es priorizar la conversación y la inmersión en una cultura que les pueda beneficiar en su desarrollo personal y laboral.

El presidente de la Asociación de Empresas de Programas en el Extranjero, ASEPROCE, Emilio Bordona, señala a EFE que los programas en el extranjero desarrollan competencias que el aula tradicional difícilmente puede ofrecer, como la resiliencia, la apertura cultural, la capacidad de adaptación o la autonomía personal.

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Incide en el mayor peso que en los últimos años tienen los programas de todo el curso académico en detrimento de los largos cursos de verano que se solicitaban antes: "Hace años eran de un mes y ahora se han acortado a dos o tres semanas porque los padres los ven como preparatorios para irse luego 9 meses o un año al extranjero".

Los estudiantes siguen dirigiéndose hacia EE.UU., Canadá o Irlanda, tras un brexit que desplomó los programas de inglés en el Reino Unido: "Hizo un daño tremendo al sector, muchas escuelas en Inglaterra cerraron y de esto se aprovechó Irlanda".

"Canadá está entrando muy fuerte porque tiene un sistema educativo parecido a España, pero EE.UU. sigue manteniendo un alto porcentaje de alumnado español porque tiene miles de 'high school' que poder elegir".

Explica que tanto EE.UU. como Canadá o Irlanda son países con mayores facilidades para las convalidaciones de estudios con España, mientras en Inglaterra es "mucho más complicado" y señala que a las familias no les frena tanto la política del país como el coste económico del curso.

Cada año son cerca de 20.000 estudiantes españoles los que viajan al extranjero a cursar un año entero, habitualmente jóvenes de cuarto de la ESO y primero y segundo de Bachillerato: "El nivel de conocimiento del idioma es mucho mayor ahora. Antes salían por la necesidad de aprender y ahora es para practicar lo que ya sabe".

La exposición a redes sociales, a internet, a la televisión en versión original y la apuesta de programas de bilingüismo en las escuelas e institutos ha aumentado el nivel académico.

La responsable de Marca de la plataforma de aprendizaje de idiomas Preply, Sofía Tavares, recalca en un reciente informe que "hay que enseñar a saber utilizar un idioma, porque es una herramienta laboral y cultural para quien la aprende".

"Las generaciones más jóvenes retienen mejor lo que aprenden y el reto ahora es acompañar esa tendencia con un modelo educativo que priorice la conversación real sobre la gramática en papel", señala tras dar a conocer que casi un 41 % de la población en España reconoce que ha olvidado gran parte del idioma extranjero que estudió durante su estancia en el colegio.

EF (Education First), proveedor global de educación con inmersión cultural, también recuerda que el aumento de los viajes y la convivencia en entornos multiculturales han incrementado la necesidad de comunicarse con mayor autonomía y confianza.

El primer Programa Educativo Bilingüe (PEB) nació en 1996 fruto de la colaboración entre el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Fundación British Council en España y se imparte desde los 3 años hasta cuarto de la ESO.

La Comunidad de Madrid también inició en el curso 2004-2005 el primer plan de Colegios Públicos Bilingües, al que siguieron los de otras comunidades autónomas.

El último informe de la Asociación Enseñanza Bilingüe señalaba que más de un millón y medio de alumnos, de 7.300 centros, participan en programas de bilingüismo y a través de una encuesta a casi 2.000 docentes (un 43 % con nivel de C1) se incidía en que son valorados con un 7 sobre 10.

No obstante, recalcan que el porcentaje mínimo del horario escolar de un programa de Enseñanza Bilingüe debe ser superior al 30 % y cualquier plan que ofrezca un período inferior no debería ser considerado programa bilingüe.

Estudiar un año fuera de España supone un coste de entre 14.000 y 25.000 euros y ello supone una barrera para miles de familias.

El presidente de ASEPROCE cree que los organismos públicos deberían involucrarse y recuerda que hay administraciones como el Cabildo de Tenerife o ayuntamientos en Galicia que ofrecen ayudas. EFE

Recursos de archivo en EFEServicios: 8014722102, 8014722103

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