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Los veraneantes llenan de nuevo el camping de El Escorial (Madrid) tras su desalojo

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Madrid, 28 jul (EFE).- Veraneantes, familias y turistas reanudan este martes sus vacaciones en el camping Capfun de El Escorial tras el desalojo de sus más de 4.500 campistas el pasado viernes por la proximidad, a unos 15 kilómetros, del incendio de la Sierra Oeste de Madrid.

"Estábamos pendientes a ver cuándo abrían. En cuanto nos avisaron, cogimos todos los trastos y volvimos hacia acá", cuenta a EFE Antonio Albares, cliente habitual del complejo.

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El desalojo se produjo la noche del pasado viernes por indicaciones de la Policía Nacional y, tras dos horas de batidas de empleados y avisos por megafonía, todos los ocupantes se fueron, mayoritariamente, a sus residencias de Madrid o alrededores, a la espera de poder volver.

"El peligro nunca estuvo cerca y, de hecho, desde el sábado, el cielo estaba sin humo y sin ningún tipo de afección, pero lógicamente, y por precaución, había que esperar a que quitaran la orden de evacuación", explica el director del camping, Mario Muñoz Rodríguez.

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Los campistas coinciden en remarcar la tranquilidad y el orden durante el desalojo, sin ningún otro incidente más allá de retenciones en la salida del recinto.

"Con mucha tranquilidad empezamos a recoger las cuatro cosas que necesitábamos para salir. La gente no se puso nerviosa", dice Antonio Albares.

"Llegamos el viernes a las cuatro y sobre las nueve nos mandaron salir. Pero bueno, lo vivimos bien, el camping se portó superbién, nos avisaron con antelación y nos dio tiempo a recoger. Lo hicimos muy bien", explica también Carolina.

Algunos de los veraneantes dejaron en el recinto todas sus pertenencias, mientras que otros se las llevaron todas aprovechando que ya tenían previsto marcharse ese mismo fin de semana.

El director del camping asegura que ya se ha recuperado la normalidad en las instalaciones, aunque, dice, no será hasta el próximo domingo cuando se recupere el número de veraneantes previo a la evacuación, más de 4.500.

"El equipo de recepción está gestionando algunas entradas y viendo si alguien más desea volver. Nosotros estábamos completos y también para las semanas venideras, así que hasta el domingo no volveremos a tener ese lleno que teníamos", destaca el director.

Aun así, Muñoz señala que, según sus estimaciones, en torno al 25 % de los visitantes, mayoritariamente internacionales, no van a regresar.

"Si hubiese sido una evacuación de una noche, hubieran regresado más. Hubo gente que después de la tercera noche no pudo aguantar más, por así decirlo, y se tuvo que marchar", lamenta.

Para compensar las pérdidas de los clientes, el complejo ha reembolsado el total de las noches perdidas durante el desalojo o, a quienes lo prefieran, les ha facilitado un crédito para que puedan recuperar el resto de la estancia en el futuro.

"Estuvimos hablando con ellos y sabíamos que el lunes o el martes ya podríamos entrar. Nos avisaron además de que las noches que no íbamos a estar no nos las iban a cobrar", explica David, que llegó el lunes al camping con su familia.

El equipo del camping todavía no ha cuantificado las pérdidas económicas, pero Muñoz asegura que, al tratarse de una afección en plena temporada alta y con el recinto a plena capacidad, esto va a "afectar" al rendimiento del negocio.

Este episodio representa el segundo desalojo registrado en la historia del recinto desde su fundación en 1979, pues el único antecedente data de 1999 por un fuego en el monte Abantos.

El complejo pertenece a la cadena francesa Capfun, que cuenta con diez establecimientos en España. Horas antes de este desalojo, otro camping de la zona ya había sido evacuado por la proximidad del incendio, el camping El Canto la Gallina, en Valdemaqueda, por lo que no pudo utilizarse como alternativa para los evacuados en El Escorial. EFE

(foto) (vídeo)

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