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La Aemet alerta de que el viento puede complicar extinción de fuegos en plena ola de calor

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Madrid, 28 jul (EFE).- El aumento de la velocidad del viento del sur previsto para este martes y miércoles podrá dificultar las tareas de extinción de los incendios activos en el interior peninsular, y aunque no se esperan rachas "especialmente intensas, sí podrán complicar de alguna manera los trabajos contra el fuego".

Así lo ha explicado, el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo, quien ha precisado que a este factor se sumarán las bajas humedades relativas y el calor intenso, que durante estos dos días elevarán el peligro de incendios hasta niveles muy altos o extremos en la mayor parte del país, incluidas las islas más montañosas de Canarias.

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Esta situación coincidirá con el inicio de la cuarta ola de calor del verano, cuyos criterios comenzarán a cumplirse a partir del miércoles y al menos hasta el domingo en buena parte de España con máximas que alcanzarán hasta 42 grados.

Respecto a la relación entre el cambio climático y los incendios, el portavoz de la Aemet ha recordado que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) señala que el calentamiento provocado por la actividad humana favorece unas condiciones meteorológicas más propicias para los fuegos forestales.

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No obstante, ha incidido en que no se trata del único factor que determina su aparición, ya que también resultan decisivos la gestión del territorio, los usos del suelo, la acumulación de combustible vegetal y las igniciones provocadas por causas humanas.

"Como todos los grandes problemas, son muchas las aristas que confluyen", ha señalado Del Campo, quien ha advertido de que el cambio climático antropogénico ha incrementado el peligro meteorológico de incendios desde la década de los 80 en el suroeste de Europa.

Las olas de calor más frecuentes, intensas, duraderas y extensas, acompañadas de falta de lluvias y bajas humedades, favorecen el secado rápido de la vegetación y facilitan su ignición. En estas circunstancias, la propagación de las llamas es más rápida e incontrolable, con fuegos "más voraces" capaces de crear sus propias condiciones meteorológicas.

Además, cuanto más se prolongan las horas de calor, mayor es la posibilidad de que se produzcan de manera simultánea grandes incendios forestales en zonas geográficamente separadas. EFE

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