Intervienen 1.600 documentos de identidad a una banda especializada en estafas financieras

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Barcelona, 15 jul (EFE).- Los Mossos d'Esquadra han detenido a cinco personas que integraban una banda especializada en estafas financieras mediante suplantaciones de identidad, en una operación en la que han intervenido 1.600 documentos de identidad, pasaportes y permisos de conducir de personas de toda España.

Según han informado los Mossos, agentes de la Unidad de Investigación de la comisaría de Horta-Guinardó, en Barcelona, detuvieron el pasado día 8 a cinco personas de entre 22 y 54 años por delitos de estafa, usurpación del estado civil, falsificación de documento público y pertenencia a grupo criminal.

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Las detenciones se practicaron en las localidades barcelonesas de Cerdanyola del Vallès, donde se hallaron los documentos de identidad y pasaportes, Mollet del Vallès, Ripollet y Montcada i Reixac.

Además de los 1.600 documentos de identidad, los agentes intervinieron numerosa documentación bancaria relacionada con operaciones fraudulentas, teléfonos móviles, tarjetas SIM y 13.500 euros.

La investigación se inició a raíz de varias denuncias por suplantación de identidad y contratación fraudulenta de productos financieros.

Los investigadores han acreditado que, en un período de solo 12 días, el grupo obtuvo un beneficio ilícito superior a 131.000 euros mediante el vaciado de tarjetas contratadas fraudulentamente a nombre de las víctimas suplantadas.

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La investigación sigue abierta y no se descarta la localización de nuevas víctimas, dada la gran cantidad de documentación intervenida aún pendiente de análisis.

La banda obtenía la documentación sustraída a las víctimas, la conservaban durante largos períodos y seleccionaban a la persona del grupo con más semejanza física para suplantar su identidad.

Con el DNI y los datos bancarios obtenidos fraudulentamente en entidades financieras, contrataban tarjetas de crédito y productos de financiación en establecimientos comerciales, sustituyendo los datos de contacto de las víctimas por otros bajo su control para evitar ser detectados.

El objetivo era contratar varios productos financieros en poco tiempo y maximizar el crédito disponible antes de que el fraude fuera descubierto.

La fase final consistía en monetizar los productos financieros contratados fraudulentamente. La principal vía era la retirada de efectivo en establecimientos de juego, en donde los integrantes del grupo efectuaban operaciones consecutivas y fraccionadas hasta agotar prácticamente la totalidad de los límites de las tarjetas.

Paralelamente, parte del crédito también se destinaba a la adquisición de teléfonos móviles de alta gama y otros productos de fácil reventa.

La investigación también contó con el análisis de documentación bancaria, imágenes de videovigilancia, registros de acceso a establecimientos de juego, seguimientos policiales y otras diligencias técnicas que han permitido acreditar la actuación conjunta y coordinada de los investigados.

La reiteración de los hechos, la participación coordinada de los investigados, el uso compartido de dispositivos e identidades y su presencia conjunta en distintas fases de la operativa han permitido acreditar indiciariamente la existencia de un grupo criminal orientado a la obtención continuada de beneficios económicos ilícitos, según los Mossos.

Uno de los presuntos líderes del grupo ya había sido investigado por hechos similares y, en una operación conjunta de los Mossos y la Policía Nacional en 2018, se le intervinieron cerca de 1.400 documentos de identidad.

Las últimas actuaciones también han permitido localizar documentación de terceros, documentación bancaria y dinero en efectivo, reforzando los indicios de continuidad de la actividad delictiva. EFE

(Vídeo)

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