El Abierto Británico impone normas a los espectadores para evitar insultos a los golfistas

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Redacción deportes, 15 jul (EFE).- La 154 edición del Abierto Británico que comienza este jueves en el campo inglés de Royal Birkdale tendrá entre sus novedades un código de conducta de los aficionados dirigido a evitar que los jugadores reciban insultos, como ocurrió en el pasado Abierto de Estados Unidos o en la última Copa Ryder.

El Royal and Ancient Golf Club (R&A) e St Andrews, organizador del último ‘major’ de la temporada, ha preparado un catálogo de normas con el fin de que las personas que sigan el torneo en directo en el recinto situado al norte de Liverpool contribuyan a crear un ambiente “acogedor, inclusivo y respetuoso”.

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“La R&A tiene una política de tolerancia cero ante cualquier comportamiento amenazante dirigido a jugadores, árbitros, personal, voluntarios o espectadores, incluyendo, entre otros, lenguaje soez, acoso sexual o cualquier abuso discriminatorio por motivos de género, edad, raza, discapacidad, orientación sexual o religión”, asegura el organismo rector del golf fuera de Estados Unidos y México.

La pretensión del llamado ‘Compromiso del Open’ es salvaguardar “el ambiente único” que ha caracterizado al legendario campeonato desde su primera edición en 1860.

La iniciativa tiene como trasfondo los episodios vividos en el Abierto de Estados Unidos el pasado 22 de junio, cuando parte de la afición abucheó y ofendió al jugador local y campeón del torneo, Wyndham Clark, por no perdonarle su comportamiento en la edición anterior, cuando destrozó una taquilla en un gesto de enfado.

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También en la Copa Ryder celebrada el pasado mes de septiembre en Nueva York, en la que grupos de espectadores insultaron a golfistas europeos como el norilandés Rory McIlroy.

“No se dirija a los jugadores de forma inapropiada durante el juego, ni solicite autógrafos fuera de las áreas designadas” y “celebra el buen juego de forma justa y deportiva” son dos de las directrices del código.

Al asistir al torneo, los aficionados aceptan cumplirlo y las infracciones graves o reiteradas pueden conllevar la expulsión del campo sin derecho a reembolso, advierte el emblemático club de St. Andrews, en Escocia.

“El compromiso con el Open no consiste en cambiar lo que lo hace tan especial, sino en mantener sus arraigadas tradiciones. Siguiendo unos sencillos principios, todos podemos contribuir a que el Open siga siendo una experiencia acogedora, respetuosa e inolvidable para todos”, demanda el director ejecutivo del R&A, Mark Darbon, en su llamamiento al civismo.

El R&A da la opción de denunciar todo comportamiento “inaceptable”, bien al personal de seguridad y del club o de forma telemática.

Los aficionados pueden hacer uso del móvil, pero en silencio y sin flash a la hora de sacar fotos, y beber alcohol de forma “responsable y respetuosa”.

Las banderas, la ropa o las muestras de apoyo deben ser respetuosas con los jugadores “y no deben obstruir la visibilidad, interrumpir el juego ni afectar negativamente la experiencia de los demás”. EFE

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