Las plantillas de Lladró paran dos horas en contra de "la inaplicación" del convenio

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València, 14 jul (EFE).- Las plantillas de Lladró SA, Arte y Porcelanas SAU y Diseños Artísticos e Industriales (Daisa) han parado este martes durante dos horas en protesta por "la inaplicación" del convenio en cuanto a las subidas salariales previstas y abono de atrasos.

Las protestas, convocadas de forma conjunta por los sindicatos CSIF, UGT y CCOO, se llevan a cabo después de "semanas de negociaciones", una mediación en el Tribunal de Arbitraje Laboral y "numerosos intentos" por alcanzar un acuerdo que evitara el conflicto, según ha informado CSIF.

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UGT ha señalado que la producción del grupo ha quedado prácticamente paralizada este martes como consecuencia del amplio seguimiento de la huelga para exigir a la dirección el cumplimiento del convenio colectivo estatal del vidrio y la cerámica y la presentación de un plan de viabilidad que garantice el futuro de la empresa y el mantenimiento del empleo.

Los sindicatos aseguran que la dirección de la empresa ha mantenido "en todo momento la misma postura de no aplicar las subidas salariales previstas en el convenio ni abonar los atrasos ya generados", según CSIF, y la movilización responde al creciente malestar de la plantilla, que lleva años realizando esfuerzos por contribuir a la continuidad de la actividad "sin que la dirección haya correspondido con una estrategia clara que aporte estabilidad y confianza", en opinión de UGT.

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Desde la compañía destacan a EFE la legalidad del proceso de negociación del convenio, que se enmarca en el conjunto de medidas para afrontar la situación actual, y señalan el respeto a los trabajadores que deciden secundar la huelga, con la confianza de que se desarrolle en un clima de normalidad.

Según ha explicado la presidenta del comité de empresa, Laura Sánchez, la dirección ha comunicado su intención de descolgarse del convenio colectivo al alegar que no dispone de liquidez suficiente para hacer frente al pago de los atrasos salariales.

La plantilla lleva diez años soportando ERTE, ERE y congelaciones salariales. Una parte de los trabajadores ya tiene el salario congelado desde hace una década por la aplicación del sistema de valoración de puestos y ahora la empresa pretende extender esa congelación también al personal de producción, denuncian.

Los sindicatos han convocado una segunda jornada de huelga el 23 de julio y las movilizaciones continuarán mientras "la empresa mantenga su intención de incumplir el convenio colectivo y no presente un proyecto de futuro que garantice la viabilidad de la actividad y el mantenimiento del empleo".

CSIF ha recordado que hace diez años la familia Lladró vendió la empresa al grupo inversor PHI como una oportunidad para impulsar su crecimiento, fortalecer la marca y garantizar el futuro de la empresa.

En este tiempo, la plantilla "ha aceptado reorganizaciones internas, externalizaciones, cambios organizativos, reestructuraciones y continuos esfuerzos para mantener la actividad y la calidad que siempre han caracterizado a Lladró".

Sin embargo, continúan, la situación económica no ha mejorado sino que la empresa vuelve a plantear que sean los trabajadores quienes asuman el coste de la crisis "renunciando a unos derechos ya reconocidos en convenio".

Lamentan que, mientras tanto, la empresa ha incorporado dos nuevos cargos directivos. EFE

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