Pamplona se prepara para el coletazo de los dos últimos días de Sanfermines

Guardar
Google icon

Pamplona, 13 jul (EFE).- Una Pamplona de cielo abierto y calor espeso vive este lunes el coletazo de los Sanfermines, con los dos últimos días de una fiesta que no baja la intensidad aunque ya evidencia una menor afluencia de personas.

A la espera de que lleguen los visitantes del país vecino que tradicionalmente aprovechan la fiesta nacional de Francia del 14 de julio para hacer una escapada a Pamplona, la ciudad ha amanecido con la resaca de un multitudinario fin de semana y con la expectativa del encierro de la ganadería de Miura.

PUBLICIDAD

Y los toros han cumplido con creces, en un encierro rápido, noble y limpio, que ha dejado solo a su paso solo 8 contusionados atendidos y ningún herido por asta. Cuatro de los corredores heridos en los encierros de días anteriores continúan ingresados en el Hospital Universitario de Navarra.

La manada ha corrido hoy con cinco toros muy agrupados y un sexto algo más descolgado, lo que ha permitido hacer bonitas carreras a los mozos que en menor número se han dado cita a lo largo de los más de 800 metros de trazado por las calles de Pamplona, y que han finalizado con una peculiar vuelta al ruedo en el coso taurino, sin amagar ni arremeter contra nadie.

PUBLICIDAD

Una vez finalizado el que para muchos es el principal acto del día, sin duda el más conocido y de mayor trascendencia porque es seguido por millones de personas en todo el mundo a través de televisores y dispositivos electrónicos, la ciudad ha comenzado a desperezarse con los tradicionales desayunos.

No obstante, los protagonistas indiscutibles son este lunes las personas mayores, a las que el programa oficial dedica la jornada con una misa en la capilla de San Fermín y una recepción a las personas centenarias en la Casa Consistorial por la mañana, y ya por la tarde el colofón del concierto especial de la plaza de la Cruz, este año con la Orquesta Mondragón y su gira de celebración de los 50 años en la música.

Y en los mayores reside buena parte de la memoria que mantiene viva la tradición sanferminera y que permite el relevo generacional del que se nutren estas fiestas, en lógica evolución pero con el anclaje de la tradición.

Es también un papel asumido por las peñas, las 16 asociaciones de Pamplona que durante el año guardan en sus locales el espíritu de hermandad con actividades gastronómicas, culturales y deportivas, y que explotan en Sanfermines con su apertura a la ciudad.

Sus txarangas animan día y noche las calles de la ciudad y protagonizan junto a las cuadrillas las tardes de toros desde tendidos y andanadas de sol en la plaza de toros de Pamplona, una juerga a la que muchos, en la parte de sombra, asisten entre divertidos y condescendientes los que conocen las costumbres, y atónitos quienes llegan de fuera.

Muestra de esa atracción son las más de 20 millones de reproducciones que, tan solo en Instagram, han tenido ya las transmisiones del Ayuntamiento de Pamplona de los momentos clave de la fiesta.

Atractiva es también la fiesta para algunos delincuentes, que aprovechan la multitud para, especialmente, cometer hurtos y robos sin violencia. La Policía Municipal ha recogido medio centenar de denuncias en su local de Zapatería.

Se ha puesto de manifiesto en la reunión diaria de la Junta Local de Protección Civil, que también ha conocido en esta jornada la interposición de cuatro denuncias por tocamientos desde las 6 de la mañana del día 12 a las 6 de la mañana del día 13 y la detención de tres personas por estos motivos. EFE

(Foto) (Video)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD