La fiscal rebaja de 22 a 12 años de cárcel al autor material de la muerte de Francis

Guardar
Google icon
Imagen ESRC5MM5PRGUFFWHBBGZNJGNDY

La fiscal ha rebajado de asesinato a homicidio la calificación penal contra Israel C.R., acusado de matar a Francisco de Pablo Páez, el joven de Hortaleza desaparecido en marzo de 2022 y cuyo cadáver fue localizado más de dos años después enterrado en una finca de Aldea del Fresno, reduciendo así de veintidós a doce años de prisión la pena que solicita para el principal procesado.

La modificación se ha producido este lunes durante la última sesión del juicio, celebrada en la Audiencia Provincial de Madrid, tras la práctica de la prueba y los informes finales de las partes.

PUBLICIDAD

En sus conclusiones definitivas, la representante del Ministerio Fiscal ha explicado que no considera acreditado con la suficiente solidez que la víctima fuera golpeada por la espalda, circunstancia que sustentaba la alevosía y, por tanto, la calificación de asesinato.

"Si no hubiera tenido la más mínima duda y estuviera corroborado por pruebas que le golpeó por detrás, hubiera sostenido esa calificación", ha manifestado la fiscal ante el tribunal. De igual modo aprecia una atenuante por drogadicción.

PUBLICIDAD

Además, ha aseverado que no ha quedado acreditado que el otro procesado participara en el crimen. Su intervención se limitó a ayudar a la ocultación del cadáver, que fue trasladado de una finca de San Fernando a Aldea del Fresno.

La familia de la víctima está en contra del criterio de la fiscal, pero al morir la madre de Francis cuando la causa estaba elevada a la Audiencia Provincial de Madrid no se han podido personar como parte en la vista oral.

La decisión llega después de que la pasada semana el principal acusado reconociera por primera vez en el juicio haber acabado con la vida de Francisco de Pablo de dos golpes con una barra de hierro, aunque negara haber actuado de forma sorpresiva y sostuviera que todo ocurrió durante una fuerte discusión.

"Reconozco los hechos, pero no se lo di por la espalda. Fue mala suerte", declaró Israel C.R., quien aseguró que ambos habían consumido cocaína y alcohol antes de desplazarse a una parcela de San Fernando de Henares y que la agresión se produjo tras una pelea.

Según su relato, golpeó a la víctima con una barra de hierro "con intención de quitárselo de encima", insistiendo en que no pretendía causarle la muerte y atribuyendo su actuación al elevado consumo de cocaína. "No estaba en mis cabales", afirmó.

El acusado también admitió que, tras comprobar que Francis había fallecido, pidió ayuda al otro procesado para deshacerse del cuerpo. "El peor error de mi vida fue esconderlo y causar ese dolor a la familia", señaló, mostrando su arrepentimiento.

Por su parte, Fernando R.P. reconoció haber colaborado únicamente en el traslado y ocultación del cadáver, negando cualquier participación en el homicidio. Según explicó, ayudó a su coacusado por el miedo que sentía al entorno de la víctima.

Durante la vista oral, un testigo protegido declaró que Fernando R.P. entretuvo a Francis consumiendo cocaína para facilitar que Israel C.R. le golpeara, una versión que el acusado rechazó.

Además, uno de los investigadores relató que la madre denunció la desaparición de su hijo después de que éste saliera de casa para cobrar una deuda de unos 300 euros y no regresara. La investigación se centró desde el principio en el entorno de la víctima, formado por personas con antecedentes, hasta que la información aportada por un testigo protegido permitió localizar el cadáver en junio de 2024.

La defensa del principal acusado mantiene igualmente que los hechos deben calificarse como un homicidio y solicita la aplicación de la atenuante de drogadicción, al considerar que actuó bajo los efectos del consumo de sustancias estupefacientes.

Francisco de Pablo desapareció el 21 de marzo de 2022 tras abandonar la vivienda en la que residía en Hortaleza asegurando que regresaría aproximadamente una hora después. Su cuerpo fue hallado el 6 de junio de 2024 enterrado en una finca familiar de Aldea del Fresno, lo que permitió esclarecer unos hechos que permanecieron sin resolver durante más de dos años.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD