Melilla acata el fallo del Supremo pero pide una política migratoria fuerte y más control

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Melilla, 9 jul (EFE).- El Gobierno de Melilla ha acatado la sentencia del Tribunal Supremo que invalida el rechazo en frontera, también conocido como ‘devoluciones en caliente’, a los migrantes que intentan entrar a nado en Ceuta y Melilla, pero ha reclamado “una política fuerte” en materia de migración y un refuerzo policial para un mayor control.

A preguntas de los periodistas, la vicepresidenta segunda y portavoz de la Ciudad Autónoma, Fadela Mohatar, ha dicho que territorios como Melilla y Ceuta necesitan “de modo más excepcional (...) una presencia más contundente” del Estado, con la Policía Nacional y la Guardia Civil.

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Ha justificado la necesidad porque ambas ciudades autónomas son la frontera sur de Europa y lugares abiertos al mar en los que se registran entradas de migrantes a nado, en motos de agua o en embarcaciones, y sufren “de forma añadida” los contenciosos o problemas derivados de la inmigración irregular.

Todo ello, ha dicho la portavoz del Ejecutivo melillense, “en nada tiene que repercutir al bienestar, la tranquilidad y el funcionamiento normal de las instituciones y los servicios” y ha reclamado que las disposiciones nacionales e internacionales tengan “proporcionalidad con el respeto a la integridad de los territorios, la soberanía y la estabilidad de los servicios”.

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Ha abogado por la necesidad de unas “políticas muy claras y contundentes” para compatibilizar la legalidad internacional vigente con el derecho a salvaguardar las propias fronteras, la integridad territorial y la capacidad real de acogida que tienen los territorios ante situaciones excepcionales.

Mohatar ha recordado que la inmigración es una competencia del Gobierno de España, al que ha criticado por una política migratoria “muy errática” en los últimos tiempos pese a que tienn “muchísimo impacto” en Ceuta y Melilla, y ha defendido que ésta debe guiarse por el Pacto Europeo de Migración y Asilo. EFE

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