Madrid, 24 jun (EFE).- El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Francisco César García Magán, ha considerado este miércoles "llamativo" que el acuerdo alcanzado por PSOE y Sumar para eliminar del Código Penal los delitos de ofensa a los sentimientos religiosos y de injurias a la Corona mantenga, en cambio, otras figuras penales como el enaltecimiento del terrorismo.
Durante la rueda de prensa posterior a la reunión de la Comisión Permanente de la CEE, García Magán ha afirmado que resulta "un poco raro" retirar protección jurídica a instituciones como la Jefatura del Estado y a derechos que, a su juicio, forman parte del núcleo de las libertades fundamentales de la persona.
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"Resulta un poco raro que en un país se quite protección jurídica a las altas instituciones del Estado, como es la Jefatura del Estado, o a algo tan importante y que está en el núcleo de los derechos fundamentales de la persona como es la libertad religiosa y sus creencias", ha señalado.
El portavoz de la CEE ha destacado además que la reforma pactada por los socios del Gobierno no incluye la derogación del delito de enaltecimiento del terrorismo, una circunstancia que, según ha dicho, "llama la atención".
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"Se salva, no está incluido en ello el enaltecimiento del terrorismo", ha apuntado García Magán, quien ha considerado que en una "sana democracia" y en una "democracia madura" resulta llamativo que se produzcan cambios legislativos de este tipo.
Preguntado por casos de humoristas, programas de televisión o expresiones satíricas que han sido denunciadas por supuestas ofensas religiosas, García Magán ha defendido que la libertad de expresión debe compatibilizarse con el respeto a las creencias de los ciudadanos.
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"No hay una libertad para ofender, ni un sentimiento religioso ni a una persona", ha afirmado el portavoz de los obispos, quien ha comparado estas situaciones con los límites que existen para el insulto o la descalificación personal.
A su juicio, la convivencia en una sociedad plural exige encontrar un equilibrio entre la libertad de expresión y la protección de los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, incluidos los relacionados con la libertad religiosa.
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En este sentido, ha señalado que los datos de los que dispone la Iglesia reflejan que el mayor porcentaje de ofensas a los sentimientos religiosos que aparecen en los medios de comunicación tienen como destinataria a la Iglesia católica.
Por ello, ha mostrado su deseo para que el respeto que habitualmente se reclama hacia otras confesiones religiosas se extienda también al catolicismo.
García Magán ha diferenciado, no obstante, entre la posición institucional de la CEE y su opinión personal, y ha reconocido que algunas representaciones o parodias de símbolos religiosos que han generado polémica en los últimos años le resultan ofensivas. "Personalmente, sí me siento ofendido por esos actos", ha afirmado.
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Y eso, ha sostenido, porque cree que "va en detrimento de una sana convivencia en una sociedad plural y democrática en la que todas las posiciones religiosas, políticas o de otra índole tienen que estar protegidas", ha concluido. EFE
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