Madrid, 24 jun (EFE).- El depósito del legado póstumo del dramaturgo y novelista Agustín Gómez Arcos (Énix, Almería 1933 - París, 1998) en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes se ha convertido este miércoles en un acto de "justicia poética" con el autor, una figura esencial de la literatura del exilio olvidada durante décadas.
Antonio Gómez, sobrino del escritor, ha sido el encargado de hacer entrega de una serie de objetos para ser depositados en la caja 1.930 de la cámara acorazada del Cervantes, entre ellas, una copia de la carta que el autor de novelas como 'Ana, no' o 'El cordero carnívoro' (Cabaret Voltaire) envió en 1964 al entonces ministro Manuel Fraga, explicando los motivos de su exilio.
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Junto a la carta, ha entregado una copia del billete de avión que lo llevó a Londres en 1966, donde permaneció dos años antes de establecerse y comenzar a escribir y publicar sus novelas en Francia, y una edición de la obra de teatro 'Diálogos de la Herejía', por la que un jurado le otorgó el premio Lope de Vega en 1964, aunque fue censurado y no llegó a recibirlo.
El poeta y dramaturgo Alberto Conejero, Premio Nacional de Literatura Dramática 2019, ha lamentado que España perdiera una voz teatral fundamental, ya que antes del exilio Gómez Arcos escribió cerca de una veintena de obras que fueron censuradas y ha confiado en que este legado impulse su regreso a los escenarios teatrales.
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"La literatura de Agustín ha sido paciente y generosa con nosotros, sus compatriotas, porque nos ha esperado tiempo, demasiado tiempo", ha dicho Conejero, que ha criticado que Gómez Arcos no recibiera el reconocimiento de su país en vida y le ha considerado "un desterrado de nuestro idioma".
"Ojalá este país le hubiera reconocido en vida el talento, ojalá le hubiera aplaudido en vida una vocación literaria capaz de vencer a la censura y al destierro, ojalá alguien hubiera premiado en vida su compromiso inquebrantable con los ideales demócratas. Y ojalá, sí, alguien le hubiera pedido perdón", ha señalado.
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Desde que publicó su primera novela en Francia en 1975, Gómez Arcos escribió todas las siguientes en francés. Fue tres veces finalista al Goncourt con 'Marie Republica' (1976), 'Scene de chasse' (1978) y 'Un oisseau brufe vif' (1984) y recibió la condecoración de oficial de la Orden de las Letras y las Artes.
Carmen Noguero, secretaria general del Cervantes, ha asegurado que esas novelas escritas en francés "no dejan de ser un exponente de literatura española en su ejercicio de memoria y de denuncia de la injusticia a través de voces relegadas al silencio".
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La recuperación de la obra de Gómez Arcos, exiliado en Francia desde 1968 a causa de la censura franquista, ha sido posible en los últimos años gracias a la editorial independiente Cabaret Voltaire, especializada en literatura francesa, que lo lanzó como uno de sus autores clave desde su fundación en 2006.
"Pensábamos que se debía hacer justicia", ha dicho a EFE el editor Miguel Lázaro, que afirma que ha sido un proceso lento y que tuvo un punto de inflexión cuando Pedro Almodóvar incluyó dos de sus novelas en la película 'Dolor y gloria' (2019) y empezó a hablar de ellas durante la promoción de la película.
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"En los últimos cinco años -ha asegurado- ha sido un fenómeno brutal sobre todo gracias a lectores jóvenes, de 20 años, que han encontrado en Agustín una voz".
Tanto para Lázaro como para la familia de Gómez Arcos, el acto del Cervantes, junto al que hay previsto en la tarde de este miércoles en el Congreso, donde se proyectará el documental de Laura Hojman 'Un hombre libre' (2025), con la presencia de su presidenta, suponen un reconocimiento simbólico muy importante por parte del Estado, aunque tardío.
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"Si él estuviera aquí, se habría reconciliado con España", ha dicho el editor, tras recordar que Gómez Arcos falleció en 1998, a causa del sida, en París. "Pasó los últimos años a caballo entre Madrid y París, se reencontró aquí con amigos, pero no se reconocía políticamente, no entendía la Transición y que no hubiera un reconocimiento del Estado a todos esos españoles que se fueron o que fueron censurados".
En la Caja de las letras se han depositado también las galeradas de un libro de cartas de Gómez Arcos a Celia Viñas, su profesora y mentora, 'Querida clueca, dos corazones y un latido", de María Ángeles Martín Gallegos, y la primera edición del libro de poemas 'Ocasión de paganismo', de 1956, junto a una foto con los editores y con el actor y escritor Antonio Duque.
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También una edición original en francés de 'Ana no' y otra en español, traducida por Adoración Elvira Rodríguez, junto al guion de la primera adaptación de esta novela al cine, que dirigirá Paz Vega con Ángela Molina como protagonista.
El legado incluye además copias de las cartas de concesión de la condecoración de caballero (1985) y oficial (1995) de la Orden de las Artes y las Letras en Francia, una copia del documental de Hojman y una camiseta con una frase suya: "España soy yo".
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Por último se ha depositado el manuscrito del último libro de Gómez Arcos, 'Feu grand pere', aún inédito en español y que Cabaret Voltaire tiene previsto publicar en febrero del año que viene. EFE
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