Zaragoza, 22 jun (EFE).- La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas e investiga a otras siete por su presunta participación en una trama asentada en Zaragoza que introducía por el puerto de Santander cabezas tractoras procedentes del Reino Unido para desguazarlas y vender sus piezas sin declararlas como residuos ni contar con las autorizaciones exigidas.
La Guardia Civil, en la denominada operación Moslep, ha puesto al descubierto esta trama y se han posibilitado cuatro detenciones en Zaragoza y siete investigados, seis en la capital aragonesa y otro en Burgos, por la presunta comisión de delitos de contrabando, contra la hacienda pública, los recursos naturales y medioambiente y pertenencia a organización criminal.
PUBLICIDAD
Los detenidos, además, de carecer de autorizaciones administrativas para estas actividades, omitían el cumplimiento preceptivo de tratamiento de los residuos, informa la Guardia Civil.
Dentro de la organización, los ahora detenidos e investigados tenían diferentes misiones relacionadas con la logística, la mecánica y el control de las piezas de segunda mano de los camiones.
PUBLICIDAD
Se calcula que el valor de la mercancía importada asciende a 300.000 euros, sin declarar 130.000 euros en concepto de IVA.
La operación comenzó el año pasado año, cuando los especialistas Fiscales y de Fronteras de la Guardia Civil en el Puerto de Santander detectaron la llegada del Reino Unido de diferentes cabezas tractoras de camiones que tenían como destino Zaragoza, donde a pesar de no declararse la actividad, eran desguazados.
PUBLICIDAD
En esas pesquisas pudieron averiguar que el destino de esos vehículos, 65 en total, era su desguace, circunstancia que no se estaba declarando a su llegada a España.
A partir de este momento intervino el Seprona de Cantabria, que comprobó que la empresa no tenía autorización administrativa para trasladar vehículos que posteriormente eran desguazados para la venta en piezas de segunda mano, y que lo hacían en una nave en el término municipal de La Muela (Zaragoza), que igualmente carecía de licencia y autorización para este tipo de trabajos.
PUBLICIDAD
Con la información obtenida, el pasado mes de mayo se registraron una vivienda en Zaragoza y dos naves en el término municipal de La Muela, en la que también intervinieron inspectores de trabajo del Gobierno de Aragón.
En la vivienda los agentes intervinieron 12.000 euros en metálico, procedentes supuestamente de la actividad ilegal investigada, y en las naves se hallaron multitud de piezas de camiones preparadas ya para su venta.
PUBLICIDAD
La operación contó con el apoyo del Servicio Cinológico de la Guardia Civil de Cantabria, con un perro especialista en detección de dinero, y de componentes de las Comandancias de Zaragoza y Burgos. EFE
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

