Altamira contará con "un gemelo digital" para reforzar la conservación de la cueva

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Santander, 22 jun (EFE).- El Ministerio de Cultura está llevando a cabo un "gemelo digital" de la cueva de Altamira, Patrimonio de la Humanidad, para reforzar su conservación con una plataforma que va a integrar la geometría de la cavidad, información geoespacial y datos en tiempo real de su interior recogidos por sensores ambientales.

El Instituto del Patrimonio Cultural de España y el Museo Nacional Centro de Investigación de Altamira están encargados de coordinar la gestión de esa plataforma, que está desarrollando Ineco, empresa pública de ingeniería del Ministerio de Transportes.

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La plataforma "colaborativa" reunirá todos los datos geoespaciales, de sensores ambientales e históricos de la cueva y permitirá la reproducción de modelos predictivos generados con inteligencia artificial.

Así, toda la información estará disponible y accesible para los distintos investigadores y conservadores que trabajan en el estudio y mantenimiento de la cueva de Altamira.

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Todos esos datos, articulados a través de un único sistema, se complementarán, además, con el archivo histórico y científico del museo, permitiendo por primera vez disponer de una visión global, precisa, y continuamente actualizada del estado de la cueva.

Según señala el Ministerio de Cultura, esta capacidad de integración no solo mejora la investigación y la gestión, sino que abre la puerta a una nueva forma de entender la conservación del patrimonio.

Uno de los grandes avances del proyecto, añade el ministerio que dirige Ernest Artasun, es la incorporación de modelos predictivos basados en inteligencia artificial, que van a permitir anticipar posibles alteraciones en el microclima de la cueva mediante el análisis de variables como el CO2 o el radón, así como identificar patrones a partir de datos históricos.

De este modo, se refuerza la metodología de trabajo en conservación preventiva y se mejora la capacidad de gestión de los protocolos y la toma de decisiones para el control de los riesgos de deterioro, cuestión clave para preservar el arte rupestre en las mejores condiciones posibles. EFE

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