José Ignacio Carnero, escritor: De esta no salimos sin un uso controlado de la imaginación

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Xavier García

Santiago de Compostela, 16 jun (EFE).- El escritor José Ignacio Carnero aborda en 'Los fabuladores', su última novela, el secuestro del trasatlántico 'Santa María' en 1961 en protesta contra las dictaduras de España y Portugal, liderado por dos gallegos y un portugués con una imaginación "desbocada" que acabó consumiéndolos.

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Los tres terminaron devorados por un "exceso" de imaginación, aunque, sin ella, recalca el escritor, "somos unos animales absurdos que caminarían hacia un mundo sin esperanza".

"De esta no salimos sin la imaginación. Hay que controlar su fuego pero no renunciar a él. Porque si lo hacemos, el camino se irá haciendo cada vez más estrecho hasta convertirse en un callejón sin salida", asegura en una entrevista con EFE.

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El portugués Henrique Galvão y los gallegos Xosé Velo y José Fernández Vázquez -alias Jorge de Soutomaior- decidieron en enero de 1961 tomar por las armas con otros 21 hombres el barco 'Santa María', que hacía la ruta entre Vigo y Latinoamérica con cerca de un millar de personas a bordo, para llamar la atención internacional contra las dictaduras de Franco y Salazar y dirigirse a las colonias de ambos países en África para sublevarlas.

La aventura duró 12 días. Tras múltiples negociaciones, acabó con el desembarco de los pasajeros en el puerto brasileño de Recife, que concedió asilo político a los miembros del comando.

Cuando conoció esta historia, Carnero pensó que los tres promotores del secuestro eran unos grandes "fabuladores" que tenían que tener una cabeza muy distinta" a la suya "para haber hecho algo tan extraordinario".

"La imaginación tiene ese inconveniente: contenida está bien pero cuando se desboca tiene consecuencias graves y ellos acabaron, los tres de forma diferente, consumidos por la fabulación, pagaron un precio con sus vidas", explica.

El escritor bilbaíno dedicó cinco años a investigar la vida de los protagonistas, viajando a Sao Paulo, Caracas, Friburgo, París o Galicia para entrevistar a sus familiares o amigos y "saber exactamente quiénes eran".

"Los tres acabaron en la pobreza, olvidados del mundo. La fabulación y la imaginación de esta gente era tan poderosa que acabó siendo un drama su vida, con hijos abandonados, matrimonios deshechos y enfrentándose también entre ellos".

La novela tiene bastante de crónica periodística y el autor trató de ajustarse a la realidad, pero reconoce que también "fabula" aunque se enfrente a personajes de carne y hueso.

"El cuarto fabulador soy yo, que no tengo los límites que tiene un periodista, la libertad y la subjetividad tan radical que tienes escribiendo una novela no la puede tener un periodista".

Carnero explica que en sus anteriores novelas -'Ama' (2019) y 'Hombres que caminan solos' (2021)- en las que escribió sobre sí mismo o su familia esa libertad "era absoluta", pero ahora ha sido "mucho más cuidadoso", aunque también "teniendo libertad" para percibir e imbuirse de subjetividad.

A su juicio, Galvao, Velo y Soutomaior "necesitaban incluso deconstruir su propia biografía, mentir, fabular, ajustar la realidad a aquel mundo ideal que tu tienes en la cabeza".

"Ellos mismos fabulan sobre quienes fueron y ajustan su biografía a la pretensión de la realidad que creen ideal, lo que les lleva a un desajuste con el mundo. Acabaron desajustados los tres", afirma.

Los tres participaron en el secuestro del barco con una edad muy avanzada ya para su época: Galvao tenía 66 años, Sotomaior 57 y Velo cerca de los 50 por lo que también es "una historia de últimas oportunidades, muy crepuscular". EFE

(foto)

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