Isabel Rodríguez asegura que el alquiler en Barcelona sería 400 euros más caro sin el tope

Guardar
Google icon

Barcelona, 11 jun (EFE).- La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, ha defendido este jueves que sin el tope de precios, el alquiler en Barcelona sería 400 euros más caro.

“Hoy ya el alquiler con respecto a Madrid está en 400 euros por debajo, es lo que hubiera subido si aquí no hubiéramos puesto este torniquete. ¿Es la panacea? No, hay que seguir haciendo cosas como esta”, ha afirmado en una entrevista en la cadena local de televisión de Barcelona Betevé.

PUBLICIDAD

Rodríguez ha defendido así el tope del precio de alquiler que desde hace dos años se aplica en Barcelona y gran parte de Cataluña, en el marco de la Ley de Vivienda de 2023, y que al no estar desplegada en otros territorios, como la Comunidad de Madrid, el tope no se aplica.

En este sentido, preguntada por el modelo de Madrid y el de Barcelona, que también prevé eliminar los 10.000 pisos turísticos de la ciudad en 2028, la ministra ha defendido que la capital catalana “está siendo una inspiración para otras ciudades y para el conjunto de los países de la Unión Europea”.

PUBLICIDAD

“No se entiende que ante una emergencia como esta haya alcaldes o comunidades autónomas que miren hacia otro lado y no estén prohibiendo ese tipo de alojamientos turísticos que en muchos casos además son ilegales”, ha enfatizado.

Preguntada por la prohibición de la compra especulativa acordada por el Govern y Comuns en el Pacto de Presupuestos, la ministra ha dicho que ante una situación de emergencia como la actual “hay que agotar todos los instrumentos”.

“Y si en un momento dado, en unas zonas determinadas hay que elegir, yo elijo la vivienda para vivir”, ha dicho.

Para Rodríguez, se trata de anteponer el interés de la vivienda para vivir y no para el inversor extranjero “que quiere un apartamento en Barcelona para pasar una semana al año”, o el inversor “que pretende ponerlo en alquiler turístico y sacarle rentabilidades que no son productivas más que para sí mismo”.

Preguntada por si ve extensible esta cuestión a toda España, ha dicho que están "estudiando esta cuestión", ya que también afecta a principios básicos del ordenamiento jurídico de la Unión Europea (UE).

La ministra se ha dirigido a las personas que tienen un piso en alquiler para comunicarles que si bajan el alquiler a su inquilino, van a recibir una bonificación fiscal y, por tanto, van a ayudar a que “alguien viva más desahogado”.

“Imaginémonos un piso de esos 1.200 euros en Sants. Si aplicamos esta deducción fiscal como consecuencia de haber bajado un 5 % el precio, el inquilino reducirá su factura unos 720 euros anuales y también el propietario se va a beneficiar de una deducción fiscal de hasta 700 euros al año”, ha dicho. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD