Madrid, 5 jun (EFE).- La superventas de literatura infantil Harriet Muncaster, autora e ilustradora de la exitosa serie 'Isadora Moon', a la que ahora se suma 'El diario de Wiska', nunca imaginó, pese a considerarse una "gran fantasiosa", que sus historias se convertirían en un fenómeno internacional con millones de lectores.
Muncaster (Arabia Saudita, 1988) celebra este año en la Feria del Libro de Madrid el décimo aniversario de la popular serie de 'Isadora Moon' y presenta su nueva colección 'El diario de Wiska' (Alfaguara), un personaje con el que se identifica y también con el Bosque de Wiskling, que reflejan su fascinación por los mundos en miniatura, "e incluso por las miniaturas dentro de las miniaturas".
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En una entrevista con EFE, Muncaster confiesa que construye versiones en 3D de los personajes de sus libros mientras escribe y como fuente de inspiración.
Para ello moldea figuritas en plastilina o arcilla, lana y otros materiales, que luego lleva a los eventos. Así hay mini versiones de la casa de Isadora o de la habitación de Wiska con infinidad de detalles.
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La autora reconoce que sus libros son más para niñas, entre 5 y 8 años, pero no es algo intencionado: "los niños son bienvenidos, siempre hay alguno en mis eventos".
El personaje de Isadora, hija de una hada y un vampiro, tiene un poquito de ambos y combina los dos colores que más le gustan: el rosa y el negro, que son los únicos elementos cromáticos de la serie.
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Y el personaje Wiska, aunque la colección es más tardía, nació antes que Isadora, y es el 'alter ego' de Muncaster. El mundo Wiskling reúne, dice la escritora, todas sus cosas favoritas: "la naturaleza, las flores, los brillos, el chocolate caliente y las miniaturas. Es el mundo en el que me gustaría vivir".
En el Reino Unido, donde reside, sus libros se clasifican en el apartado de infantil para niños de 5 a 8 años, pero ella considera que si tiene que definirse por un género no tiene duda y situaría toda su obra en una fantasía llevada al máximo.
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No obstante, reconoce que a medida que se hace mayor sus libros recogen más mensajes positivos y ahondan en la empatía, la amistad, la amabilidad y el respeto, como valores a introducir desde la infancia.
También potencian las manualidades. Dice la autora que en un mundo donde los niños están enganchados a las pantallas, sus libros incluyen pequeñas ideas creativas al final de cada lectura.
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Estas ideas van desde pasatiempos y laberintos, postres creativos, pociones mágicas, diseños de vestidos, recortables e ideas para construir sencillos juegos de mesa para toda la familia.
Muncaster llegó a pensar en hacer cómic, pero fue una idea que descartó rápidamente: "No tengo la habilidad, no es mi punto fuerte, lleva mucho trabajo y muchísimas ilustraciones. Es otro nivel y no creo que tenga capacidad para ello".
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Lo que sí reconoce es que los libros pasan el filtro de su única hija, que es una 'fan' de su obra y que a veces aporta ideas que si son buenas, las recoge.
De hecho Wiska también es hija única, y los pequeños lectores que no tienen hermanos se identifican más con sus historias. Otros personajes de las series 'Mirabella', 'Sirena Esmeralda' o 'Victoria Stich' sí tienen hermanos, pero "hay un 90 % de posibilidades de que Wiska se quede como está".EFE
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(foto)
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