El cónsul español acude a Bengasi para atender a la activista española detenida en Libia

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Madrid, 1 jun (EFE).- El cónsul de España en Trípoli ha logrado desplazarse a Bengasi, donde está detenida la activista española Alicia Armesto Núñez, detenida el viernes pasado cuando se desplazaba por Libia en un convoy humanitario rumbo a Gaza, para prestarle asistencia y hacer gestiones "in situ" para su pronta liberación.

Así lo han asegurado a EFE fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores, según las cuales el cónsul ha conseguido acceder a Bengasi tras obtener autorización de las autoridades de la zona, para continuar las labores iniciadas tras el apresamiento para prestar protección y asistencia consular a la española, ahora ya sobre el terreno, con vistas a su liberación.

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El cónsul ya se ha reunido con el fiscal general y ha mantenido varias reuniones con autoridades civiles y militares y permanecerá en Bengasi "todo el tiempo necesario", según Exteriores.

Destacan las fuentes que la embajada de España en Trípoli ha estado movilizada "desde el primer momento" y que debido a la situación interna del país las gestiones en Bengasi revisten mayor complejidad.

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El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, sigue la evolución de este caso al detalle desde la unidad de crisis que supervisa todas las actuaciones.

Alicia Armesto Núñez fue apresada junto a otros nueve activistas del convoy humanitario que se dirigía a Gaza y que según las autoridades del este de Libia habían entrado en su territorio "sin completar los procedimientos legales".

Los activistas -originarios de España, Italia, Argentina, Estados Unidos, Polonia, Portugal, Uruguay y Túnez- "no habían obtenido las autorizaciones necesarias" para entrar en su zona, controlada por el mariscal Jalifa Haftar, según el Ministerio de Exteriores afiliado al Gobierno del este de Libia.

El convoy humanitario, que salió de Argelia y atravesó Túnez y el oeste de Libia, alertó el domingo sobre la pérdida de contacto con los participantes que estaban en la ciudad de Sirte -situada en la línea que separa el oeste y el este del dividido país- cuando intentaban negociar el paso de la caravana con el Ejecutivo del este.

Las autoridades de Bengasi habían advertido de que no permitirían el paso de los activistas extranjeros por su territorio. EFE

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