La antigua central nuclear de Lemoiz tendrá un lugar de memoria de las víctimas de ETA

Guardar
Google icon

Vitoria, 29 may (EFE).- Las instalaciones del proyecto de central nuclear de Lemoiz, en Bizkaia, contará con un espacio para la memoria de las víctimas del terrorismo que fueron asesinadas por ETA en su campaña en contra de este proyecto que nunca llegó a culminarse.

Las obras de la central nuclear comenzaron en 1972 y oficialmente las obras se paralizaron en 1984. Entre medias ETA asesinó a un guardia civil que las custodiaba, a tres obreros y al ingeniero jefe y su sustituto.

Una de las acciones que más impacto tuvo fue el secuestro en enero de 1981 del ingeniero jefe José María Ryan, cuyo cuerpo apareció una semana después atado y con un disparo en la nuca. Un año después mató a su sustituto, Ángel Pascual.

PUBLICIDAD

El Gobierno Vasco ha diseñado en estos terrenos un proyecto acuícola para la cría de lenguados, impulsado por la empresa Sea Eight, con una inversión público-privada de 170 millones de euros en los próximos diez años, que creará 200 empleos directos y 3.000 toneladas anuales de producción.

Este viernes, la parlamentaria vasca de Vox, Amaia Martínez, ha preguntado en el pleno de control del Parlamento Vasco al Gobierno de Imanol Pradales por las medidas que iba a llevar a cabo para el reconocimiento de esas instalaciones como lugar de la memoria de la actividad criminal de ETA y para el recuerdo de sus víctimas.

PUBLICIDAD

Martínez ha recordado a Andrés Guerra, Alberto Negro, Ángel Baños, José María Ryan, Ángel Pascual, asesinados por ETA en su campaña contra el proyecto de la central nuclear y ha dicho que merecen "permanecer en la memoria colectiva como víctimas inocentes de una tragedia tremendamente injusta".

También ha recordado a Alberto Muñagorri que resultó gravemente herido cuando tenía diez años al explotar una bomba colocada en un almacén de Iberduero (la empresa promotora de la central) en Errenteria (Gipuzkoa).

La consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco, Amaia Barredo, ha reconocido que la memoria tiene que tener "un lugar" en el futuro de esos terrenos para recordar a esos asesinados y a Gladys del Estal, una activista antinuclear que murió en una represión de la Guardia Civil contra una manifestación en 1979 en Tudela (Navarra).

"Este reconocimiento es imprescindible. La memoria de las víctimas debe estar presente, debe ser reconocida, debe formar parte de la reflexión de este espacio, porque no puede haber recuperación plena en Lemoiz si esa recuperación se hace de espaldas a la memoria, a quienes sufrieron la violencia", ha dicho.

Barredo ha insistido en que debe recordarse la memoria que "reconozca el daño causado", que rechace con claridad "toda la violencia injusta" y que tenga siempre presente a las víctimas.

Ha adelantado que el trabajo lo desarrollará el Instituto para la Memoria Gogora "con serenidad, con respeto y con profundidad" y no desde la "confrontación", ni desde la utilización partidista, ni desde una "mirada parcial o simplificadora". EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD