Valladolid se blindará ante el partido con el Deportivo

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Valladolid, 20 may (EFE).- Las inmediaciones del estadio José Zorrilla se blindarán este sábado con el despliegue reforzado de Policía Nacional y seguridad privada por el partido entre el Real Valladolid y el Deportivo de La Coruña, en el que el equipo gallego podría volver a la Primera División.

Se prevé que unos 3.000 aficionados del Dépor viajen a Valladolid y el subdelegado del Gobierno en la ciudad, Jacinto Canales, explicó en declaraciones a EFE que en el entorno del estadio pucelano se desplegarán agentes de la UIP (antidisturbios), de la UPR (para el restablecimiento de la seguridad ciudadana) y drones.

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La declaración de alto riesgo obliga a los clubes a adoptar medidas adicionales en el sistema de venta de entradas (no se venden el día del partido y están asociadas a una persona física), la separación de las aficiones dentro de los recintos deportivos y el control de los accesos a los pabellones o estadios.

Además, este viernes está prevista una reunión entre la Subdelegación del Gobierno en Valladolid, los representantes de los clubes y las fuerzas y cuerpos de seguridad para coordinar el dispositivo.

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Las peñas de Dépor esperan la llegada a Valladolid de más de 3.000 aficionados del equipo gallego, pese a que las entradas para el conjunto visitante se limiten a algo más de un millar, por lo que muchos seguidores, en palabras de Canales, "se van a quedar fuera".

También insistió en que el estadio José Zorrilla "no está en la trama urbana" a diferencia de otros campos como el de Riazor o el Molinón, con bares y zonas de ocio cerca, por lo que hay que irse a otros barrios como Parquesol o el Monasterio de Prado a ver los partidos en bares.

"Si vienen 5.000, pues tampoco van a caber todos en los bares, puede suceder perfectamente que venga gente y se quede sin ver el partido", comentó.

La Ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte impone multas muy elevadas a los infractores que oscilan entre los 150 y 3.000 euros (por ejemplo, una trifulca verbal entre aficionados); de 3.001 a 60.000 euros para las graves (como las peleas), y entre 60.001 a 650.000 euros para las muy graves (reiteración de insultos o pancartas racistas, entre otras conductas).

En ese sentido, el subdelegado del Gobierno en Valladolid remarcó lo elevado de estas sanciones administrativas -que no necesitan más que de la ratificación de un agente de autoridad- y puso como ejemplo el centenar de sanciones de unos 5.000 euros a radicales del Real Valladolid y del Sporting de Gijón el pasado mes de octubre.

Asimismo, el club blanquivioleta ya advirtió de que la reventa de entradas o abonos está prohibida y que se reserva el derecho de permitir el acceso al estadio o a tomar medidas disciplinarias contra el abonado, tal como recoge el reglamento interno.

Si se originara algún tipo de conflicto por parte de una persona que haya comprado una entrada en la reventa, además de la responsabilidad derivada de los posibles ilícitos penales, el club también hará responsable al abonado o persona que le haya vendido la entrada. EFE

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