Iñigo Pérez: "Imagino que somos ganadores de la Conference"

Guardar
Google icon

Madrid, 20 may (EFE).- Iñigo Pérez, entrenador del Rayo Vallecano, declaró este miércoles "no sentir nervios" a falta de una semana para la final de la Liga Conferencia, una competición de la que se imagina que saldrán "ganadores" ante el Crystal Palace inglés, un rival "bien estructurado y bien mecanizado".

El técnico navarro está inmerso en un final de temporada especial porque la última jornada de la Liga española es decisiva para acabar en puestos europeos y solo cinco días después llegará la final de la Liga Conferencia contra el Crystal Palace.

PUBLICIDAD

"Gestionar esto resulta más fácil de lo que puedas pensar porque la motivación va sola al tener dos finales en menos de una semana, porque en Vitoria tenemos una final por volver a entrar en Europa. Ahora hay que continuar la inercia y gestionar las cargas, es más sencillo que todo el tramo anterior", dijo Iñigo Pérez en conferencia de prensa.

Iñigo Pérez fue segundo entrenador en la etapa de Andoni Iraola en el Rayo. Ahora, el técnico vasco entrega en Inglaterra al Bournemouth, al que ha conseguido clasificar por primera vez en su historia para la competición europea.

PUBLICIDAD

"Con Andoni mantengo una relación fluida, no solo cuando tengo una final. Lógicamente estas conversaciones no las dejamos pasar pero hoy en día, a golpe de clic, puedes ver todas las Ligas del mundo", señaló el técnico rayista, que reconoció que, más allá del rival, la "unión que existe" en el vestuario es clave para el éxito.

"Es uno de los pasos que busca un entrenador, es el motor de mi día a día, que todos los jugadores se sientan respetados a través de la verdad y sientan que la persona que les dirige prioriza su ayuda. Si uno es capaz de conseguirlo, sin falta modestia, habrá hecho cosas bien, pero gracias a la calidad humana de un grupo lo hará bastante bien", manifestó.

Como entrenador, Iñigo Pérez aseguró que su deber es "echar la vista atrás y desgranar al Crystal lo máximo posible y entregárselo al jugador".

"Quiero que ellos no vean exceso de responsabilidad, que no piensen que es ahora o nunca. Creo en estar aquí porque nadie nos ha regalado nada, es un proceso de éxito y hacemos cosas que nadie imita. Me centraré en darles el lacasito para que ellos lo saboreen", comentó.

"Por mi forma de ver la vida, mi transferencia al fútbol es con la esperanza por bandera. Imagino que somos ganadores de la 'Conference' y que en Liga podemos quedar en las posiciones del año pasado. Lo difícil es llevarlo a cabo. El estadio de Vallecas es mi monte Parnaso, en el que mi inspiración fluye y me hace ver que cualquier sueño puede ser posible", apuntó.

"Este es un grupo que aprende rápido y que necesita poco de su entrenador para sentir un estímulo. Siempre que jugamos una competición la creencia es conseguir la victoria", manifestó el técnico navarro, consciente de la responsabilidad que existe con la afición.

"Mi carrera de jugador fue mediocre, en nivel medio, tampoco fue excelente, pero he tenido la fortuna de estar en finales y además en un equipo (Athletic Club de Bilbao) con una masa social potente y exceso de responsabilidad que al llegar al partido no nos dejaba expresarnos. Sabemos que habrá once mil personas desde Madrid y otras viendo el partido desde Vallecas. Lo agradecemos pero debemos obviarlo", apuntó.

"La deuda que generamos con ellos esta saldada, dicen, y nosotros debemos aprovecharla para tener más expresión de todas las virtudes. Tanto para la afición como para los jugadores es un día para no sentirse en deuda con nadie y disfrutarlo. Debemos impregnarnos de lo que ocurre con la masa social y el cuerpo te hará reaccionar", comentó.

"Personalmente no tengo nervios. El momento más crítico ha sido el partido de Atenas (vuelta de cuartos). En ese momento sentí que el techo del club había sido superado y les dije que las semifinales se juegan solas y superamos al Estrasburgo. En cualquier caso lo poco que puedo entregar es sacrificio y dedicación. Hemos demostrado que jugar tres días seguidos no es sinónimo de descenso, fracaso o que salgas derrotado", dijo.

Iñigo Pérez también analizó al Crystal Palace, un rival que lleva dirigido varias temporadas por Oliver Glasner y cuya "aceptación ha sido exitosa".

"Han jugado finales juntas y tienen un éxito similar al Rayo en el sentido de que desde abajo han conseguido resultados potentes. Es un equipo bien estructurado, bien mecanizado, que transitan bien arriba y a balón parado pueden hacernos daño. El nivel que tienen es sabido más allá de los clichés de diferencia de presupuesto y mercado, que los acepto, pero no consideran que sea tan importante", concluyó. EFE

(foto)(vídeo)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD