Los Pistons se derrumban y los Cavaliers se citarán con los Knicks en la final del Este

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Washington, 17 may (EFE).- Los Cleveland Cavaliers se clasificaron este domingo para las finales del Este tras derrotar por 94-125 a los Detroit Pistons en el séptimo partido.

La maravillosa temporada de los 'Cavs' imponen un desenlace cruel para los de Detroit.

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Los Cavaliers disputarán las finales del Este contra los New York Knicks, que esperan rival desde hace una semana tras eliminar sin objeciones a los Philadelphia 76ers con un global de cuatro victorias y ninguna derrota.

Knicks y Cavaliers se verán las caras este próximo martes en el Madison Square Garden.

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Serán las primeras finales del Este para Cleveland desde 2018, en el que fue el último baile de LeBron James con los Cavaliers.

Detroit fue testigo este domingo del colapso de los Pistons, el equipo más rocoso, competitivo y defensivo de la liga.

Los Cavaliers dominaron el partido prácticamente de inicio a fin -solo estuvieron por detrás en el marcador durante 31 segundos en el primer cuarto- y llegaron a disponer de una máxima ventaja de 35 puntos.

Fue un recital de Donovan Mitchell, auténtico director de orquesta más allá de lo que reflejan sus 26 puntos, 7 rebotes y 8 asistencias. Un triple sobre la bocina desde el círculo central de la pista para cerrar el primer cuarto fue el aperitivo e su gran noche.

Los Cavaliers arrebataron por completo la pintura a los Pistons, imponiendo su ley en ambos lados de la cancha con una superioridad abrumadora en el rebote (69-52) y en la anotación interior (58-34).

Evan Mobley cerró con 21 puntos y 12 rebotes, mientras que Jarrett Allen firmó 23 puntos y 7 rebotes. Sam Merrill aportó otros 23 puntos desde el perímetro.

James Harden se quedó en solo nueve puntos con un 20 % de acierto en tiros de campo, pero esta noche en Detroit, los Cleveland Cavaliers no le necesitaron.

Para Detroit fue una auténtica pesadilla. Con enormes dificultades en ataque (35,3% de acierto en tiros de campo), se vieron desbordados y privados de su principal seña de identidad, la solidez defensiva.

Cade Cunningham solo aportó 13 puntos, Tobias Harris cinco (todos desde el tiro libre) o Jalen Duren siete. Daniss Jenkins fue su máximo anotador con 17 puntos, mientras que Duncan Robinson contribuyó con otros 13 puntos.

"Simplemente sabíamos que teníamos que sacar el trabajo adelante. Sabíamos que teníamos que jugar con mucha intensidad. Es un pabellón difícil en el que ganar, pero teníamos claro que cada posesión, cada jugada, era muy importante", dijo Allen al terminar el partido.

Hace dos años, los Pistons terminaron últimos en la NBA con un 14-68, un balance vergonzoso para una de las franquicias con más nombre de la liga.

En solo dos temporadas, resurgieron de las cenizas para terminar en la primera posición del Este con un balance de 60-22. Un equipo de identidad ultradefensiva que recordó a aquellos 'Bad Boys' campeones en 1989 y 1990, capaces de desafiar a los Chicago Bulls de Michael Jordan.

Pero la llegada de los 'playoff' dejó claro que no sería un camino de rosas. Pese a terminar primeros, los Orlando Magic, que venían del 'play-in', los llevaron hasta el séptimo partido y les obligaron a remontar de forma heroica un 3-1 en contra.

Los Cavaliers forzaron otra eliminatoria a siete partidos y esta vez les salió cruz a los Pistons, poniendo punto final a la mejor temporada de Detroit desde 2008. EFE

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