Conrad Martínez: Mi objetivo final nunca ha sido jugar en la NBA, sería jugar la Euroliga

Guardar
Google icon

Carlos Mateos Gil

Madrid, 18 may (EFE).- Conrad Martínez (Granollers, 2005) es uno de los jóvenes talentos del baloncesto español que desarrolla su trayectoria en las universidades estadounidenses y que estos días trabajan a las órdenes del seleccionador Chus Mateo, en una concentración con la que se pretende 'dar abrigo' a aquellos que por edad ya no pueden jugar en verano con las categorías inferiores.

PUBLICIDAD

De su juego disfrutan en la universidad de High Point, en Carolina del Norte. Allí no solo despunta en la pista, sino también con los libros, mientras sueña con llegar algún día a la Euroliga, en la que se juega el baloncesto "más parecido" al que le gusta a él, según explicó a EFE.

Pregunta: ¿Qué supone para usted estar en esta concentración y qué es lo más positivo que saca de estos días?

PUBLICIDAD

Respuesta: Estoy muy contento de estar aquí, he entrenado y jugado con muchos de los jugadores que estamos aquí durante muchos años en las categorías inferiores y tener la oportunidad de estar en este primer 'training camp' de la selección es un honor.

P: ¿Con estas iniciativas uno se ve más cerca de la absoluta?

R: Al final, tras finalizar la U20, no hay U21 o U22, así que tener la oportunidad de entrenar con Chus, Paco, claro que te acerca más.

P: ¿Qué futuro tiene la selección española?

R: Creo que hay muchos jóvenes con mucho talento. Todos los jugadores que están aquí son muy buenos, muchos de los otros que están jugando ACB o Primera FEB tienen mucho talento y creo que va a haber una muy buena selección en el futuro.

P: No es usted el base más anotador, es más generador. Además ha pasado por la cantera del Juventut. ¿Cuántas veces le han comparado con Ricky Rubio?

R: La verdad es que con Ricky no muchas, aunque siempre he sido fan, crecí viéndole a él y a Raúl López, que ha jugado también en la Penya. Soy bastante fan de los dos. Ricky es uno de mis ejemplos a seguir pero también Raúl, siempre me he fijado porque es un jugador bastante bajo que también organiza y es muy listo en la pista.

P: Hay mucha preocupación en España con la fuga del baloncesto estadounidense. Usted es protagonista en primera persona de eso porque es de los que salió a Estados Unidos. ¿Qué habría que cambiar aquí para que jugadores como usted se quedasen en España?

R: Sinceramente no lo sé. Al final tener la oportunidad de seguir desarrollándome en Estados Unidos, aprender un nuevo idioma, sacarme una carrera universitaria y poder compaginarlo con el baloncesto es una oportunidad prácticamente inmejorable. La experiencia es increíble, todo es a lo grande. No sé qué se tendría que hacer, la verdad.

P: Lo suyo no es solo meter canastas, también estudia y saca buenas notas. ¿Cómo de fácil o de difícil es compaginar algo así?

R: Necesitas mucha disciplina. Entrenas por la mañana físico e individual, por la tarde con el equipo... hay muchas sesiones de entrenamiento y además tienes que ir a clase obligatoriamente. Desde mi familia siempre me lo han transmitido, que al final mi carrera deportiva se va a terminar en algún momento y los estudios son muy importantes. Siempre me lo he tomado muy en serio y pienso que ir a clase es muy importante y sacar buenas notas también.

P: ¿Son muchas las tentaciones que tiene un jugador de un equipo de la NCAA fuera de la cancha?

R: Sí, la experiencia universitaria en Estados Unidos es completamente diferente aquí. En el campus viven la mayoría de los estudiantes y hay muchas fiestas y de todo. Sinceramente, no soy mucho de salir ni nada, prefiero focalizarme en la escuela, en la universidad y en los entrenos.

P: En su caso ha vivido las dos caras, estuvo en una universidad de las importantes y luego cambió a otra con menos cartel. ¿Qué le llevó a tomar esa decisión?

R: Estuve dos años en Arizona y tomé la decisión de cambiar porque pensé que era lo mejor para mí. Quería jugar más minutos y tener más protagonismo dentro del equipo y High Point me dio eso. Fue una oportunidad y estoy contento.

P: A la vista está que ha sido acertada, ¿usted cree que lo que ha hecho este último año le ha servido para dar un paso adelante en el sueño de jugar en la NBA?

R: Mi sueño, mi objetivo final, nunca ha sido jugar en la NBA. A mí me gusta el baloncesto europeo y mi objetivo final sería jugar, si tengo la suerte y la capacidad de poder hacerlo, en la Euroliga. Allí pienso que el baloncesto es más parecido al que me gusta a mí.

P: Si tiene que decidir entre uno de los dos sitios... ¿elegiría Euroliga?

R: A ver, probablemente no, pero la NBA nunca ha estado en mi radar. Como jugador europeo de España hay equipos muy grandes aquí que compiten en la Euroliga y por ejemplo, veo mucho baloncesto de Euroliga y no veo tanto de NBA. Si la NBA dijera algo obviamente iría, pero no es mi objetivo final.

P: ¿Quién es el jugador que más le gusta del baloncesto europeo actual?

R: Facu Campazzo es un referente a nivel profesional, trabajador, un base parecido a mí. No es el más alto, es muy listo y juega en el Real Madrid, uno de los mejores equipos de Europa.

P: ¿Cómo se ha vivido en Estados Unidos la irrupción de Aday Mara como uno de los principales candidatos a los puestos altos en el draft después de todo lo que ha pasado en el March Madness?.

R: Conozco a Aday desde hace muchos años, es uno de mis mejores amigos de la selección. Hablo siempre con él y estoy muy contento de que tenga una oportunidad así, le apoyo con todo. Ha enseñado que puede jugar, que es capaz de moverse, ha mejorado su físico, su visión de juego... creo que está preparado. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD