Y Villalibre sacó su trompeta

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Santander, 17 may (EFE).- El Racing de Santander, después de una dura y larga temporada, celebró su ascenso a Primera por todo lo alto con una gran fiesta en El Sardinero en la que jugadores y aficionados disfrutaron por igual y en la que, por fin, una vez logrado el objetivo, se cumplió una de las cosas que más esperaban sus aficionados, que Asier Villalibre tocase su trompeta.

Tras la rúa por las calles de Santander y la llegada de los jugadores a El Sardinero pasadas las 22.00 horas, al son de 'Santander la marinera', interpretada por el rabelista Miguel Cadavieco, comenzó la gran fiesta verdiblanca por el ascenso conseguido en un estadio lleno hasta la bandera.

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Tampoco faltó que todo el público entonase 'La fuente de Cacho' mientras en el estadio, prácticamente a oscuras, se proyectaba un juego de luces junto a las linternas de los móviles de los aficionados verdiblancos, antes de que empezaran a saltar los protagonistas al terreno de juego, encabezados por su máximo accionista, Sebastián Ceria, su presidente, Manolo Higuera, y el director deportivo, Chema Aragón.

Pronto llegó la primera sorpresa de la noche, cuando el 'speaker' del club cedió el micro a Marco Sangalli para que ejerciera de maestro de ceremonias y comenzase a presentar uno a uno a todos sus compañeros mientras recibían su correspondiente ovación.

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Entre los más aclamados, aparte de los capitanes, Aldasoro, Íñigo Vicente, Mantilla e Íñigo Sainz-Maza, destacaron Peio Canales y Gustavo Puerta, a los que la afición pidió al unísono que se quedasen en el club la próxima temporada.

El técnico verdiblanco, José Alberto López, que fue el último en aparecer, pese a las dudas en algunos momentos de la temporada, puso a todo el estadio en pie para recibirle y no pudo evitar ser manteado y lanzado al aire por todos sus jugadores, que demostraron confiar y ser fieles al estilo propuesto por el entrenador asturiano desde que llegó al Racing.

No podían faltar los discursos, breves pero emotivos, sobre todo del capitán Íñigo Sainz-Maza, que dijo que han "hecho historia" y formado una "gran familia", además de acordarse de algunas de las penurias que el club ha sufrido en los últimos catorce años y de todos los racinguistas ausentes, especialmente de Nando Yosu y Manolo Preciado.

José Alberto López repasó el recorrido que ha realizado el equipo en las últimas temporadas hasta que por fin ha conseguido el objetivo el ascenso, agradeciendo el trabajo de todo su staff, especialmente su segundo, Pablo Álvarez, que siempre le ha acompañado, auxiliares y, cómo no, sus futbolistas.

Como colofón, el delegado del primer equipo, Delfín Calzado, saltó al campo con la esperada trompeta de Asier Villalibre, que sorprendió primero a los asistentes tocando los primeros acordes de 'La Fuente de Cacho' y, después, fue el encargado también de dar el paso a un espectáculo de fuegos artificiales que iluminó El Sardinero antes de que la plantilla diera la vuelta de honor al campo, acompañada de una charanga, como despedida. EFE

lhv/mg/sab

(foto) (vídeo)

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