El protagonista de la jornada 37: Griezmann y el homenaje a una leyenda

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Juan José Lahuerta

Madrid, 17 may (EFE).- En un fútbol que vive de la prisa y olvida deprisa, el Metropolitano se detuvo un momento para mirar a Antoine Griezmann como se mira a los jugadores que dejan huella. No había Liga en juego para el Atlético más allá de luchar por el tercer puesto, pero sí había algo más importante: despedir a uno de los suyos. Y eso convirtió la jornada 37 en territorio sentimental.

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Fue domingo de despedidas. Dijeron adiós a sus aficionados Óscar Trejo del Rayo Vallecano, Robert Lewandowski del Barcelona y Santi Cazorla del Oviedo.

Pero ninguna tuvo el peso emocional de la de Griezmann, porque las leyendas no se despiden todos los días y porque el francés, después de diez temporadas, tres títulos y 212 goles -máximo goleador de la historia rojiblanca-, ya pertenece a esa nómina de futbolistas que explican una época.

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El homenaje estuvo a la altura de su figura. Antes incluso de comenzar el partido ante el Girona, las cámaras le descubrieron atravesando los pasillos del Metropolitano con los ojos húmedos. Luego llegó la ovación de su público cuando sonó su nombre por megafonía; y la del calentamiento; y después en casi cada pelota que tocó durante el duelo. Todo el estadio parecía empeñado en devolverle algo de lo mucho que él le dio durante estos años.

Y eso tiene mérito, porque el fútbol rara vez concede segundas oportunidades. Griezmann se marchó al Barcelona al inicio de la temporada 2019/20 y aquella herida dolió en el alma atlética. Pero regresó en 2022 y, poco a poco recompuso el vínculo hasta convertirse otra vez en ídolo. No abundan los jugadores capaces de volver del destierro para entrar definitivamente en la leyenda.

El Atlético ganó 1-0 al Girona, aunque el resultado fue lo menos importante de la tarde para el equipo de Simeone. Después llegó el homenaje final, con proyecciones de algunos de sus goles, la aparición de mitos como Adelardo, Tomás Reñones, Roberto Solozabal, Fernando Torres o Diego Godín y palabras de compañeros muy emotivas.

"Es mi hermano. Es verdad que se marchó y nos dolió, pero le echó huevos, volvió y demostró que es el mejor", dijo Koke. "Hoy comienza la leyenda", añadió Diego Godín. En esos momentos, Griezmann ya tenía lágrimas en los ojos.

Y, entonces, el delantero francés habló para lanzar un discurso marcado por su arrepentimiento por su marcha al Barcelona. Lo hizo emocionado, quebrado por momentos. "Pido perdón de nuevo, fue un error", dijo.

Pero el Metropolitano ya había decidido hacía tiempo absolverle. Miles de atléticos le despidieron sin una grieta, conscientes de que estaban diciendo adiós a uno de esos futbolistas que no sólo ganan partidos: también ocupan un lugar en la memoria. Griezmann, en la penúltima jornada de la temporada 2025/26, se convirtió definitivamente en leyenda. EFE

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