Acusado de estafar 730.000 euros en viajes para MotoGP culpa a la procesada que está huída

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Madrid, 13 may (EFE).- Uno de los dos acusados de estafar 730.000 euros en viajes para ver carreras de MotoGP ha asegurado que solo se encargaba de la logística de su empresa y no conocía irregularidades, ya que la que "se encargaba de todo" era la otra acusada, Ana María Vicente Osset, que está fugada de la justicia.

La Audiencia Provincial de Madrid ha dejado visto para sentencia el juicio por la presunta estafa a dos sociedades y a cuatro personas con lotes falsos para asistir a los campeonatos del mundo de motociclismo de 2020, por los que pagaron más de 730.000 euros.

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La principal acusada es Ana María Vicente Osset, que tiene tres condenas por estafa y a la que varios clientes acusan de "robar dinero a miles de familias", pero quien no ha comparecido ante el tribunal y se encuentra actualmente en busca y captura, por lo que ha sido declarada en rebeldía.

El pasado día 7 el tribunal -que había tratado de celebrar el juicio dos veces pero lo tuvo que cancelar por diferentes motivos- decidió llevarlo a cabo contra el segundo acusado, Eduardo G.U., que fue pareja de Vicente Osset, y al que la Fiscalía imputa también delito de estafa con la circunstancia agravante de multirreincidencia por el que solicita siete años de cárcel para él.

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El Ministerio Público solicita nueve años de cárcel para ella y que ambos indemnicen los afectados con un total de 730.536 euros, y que la empresa Aupa Travel S. L., sea condenada a pagar una multa de casi tres millones de euros.

Las acusaciones y las defensas han mantenido en la segunda y última sesión del juicio sus peticiones iniciales: las primeras condena por estafa y las segundas la absolución.

El acusado Eduardo G.U., que está en prisión, ha respondido a preguntas de su letrado para asegurar que él solo se encargaba en Aupa Trável de la logística, es decir de llevar material al lugar donde les contrataban, mientras que era Ana "la que se encargaba de todo", incluida la contabilidad y las campañas comerciales.

Ha preciado que además él se desvinculó unos años del trabajo porque su padre cayó enfermo y se dedicó a cuidarlo.

Sobre si conocía cómo iba la empresa y si había clientes que no recibían lo que habían contratado el acusado ha dicho que a veces le preguntaba a Ana cómo iba todo y ella le decía que bien: "Han cancelado un par de eventos pero no te preocupes que lo lleva el seguro", le respondía.

Por eso él estaba "tranquilo", porque "todo estaba asegurado"."No supe nada hasta lo del juicio", ha añadido.

En los alegados finales el fiscal ha sostenido que en el juicio ha quedado demostrado que el acusado cometió un delito continuado de estafa, aunque él trate de hacer ver que "no pintaba nada en la empresa".

Ha puesto de relieve que él era el administrador único de la empresa y "el dinero fue a una cuenta de la que es titular".

"Se diseñó una pantalla para simular una inversión real cuando se traba claramente de una inversión ficticia. la empresa no era solvente desde el inicio", ha concluido.

La letrada de la acusación particular ha ratificado su petición de ocho años para el acusado porque "la estafa está acreditada" al concurrir el engaño, dentro de un "modus operandi" por el que los dos procesados ya han sido condenados en otros procesos.

Por su parte el abogado el acusado ha pedido su absolución porque no hay pruebas que apuntalen el delito contra él, y el abogado de la empresa Aupa Travel ha dicho que "la empresa cumplió con sus obligaciones" y ha deslizado que los supuestos perjudicados compraban los packs sabiendo que no iban a disfrutarlos y que podrían cobrar un seguro. EFE

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