El acusado de matar a la madre de su ex en Mallorca tenía manchas de sangre en los pies

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Palma, 11 may (EFE).- El hombre acusado de matar a la madre de su expareja en una vivienda en la Colònia de Sant Jordi, al sur de Mallorca en septiembre de 2024, tenía manchas de sangre en los pies, en las chanclas y en los pantalones.

La expareja del hombre acusado de asesinar a su madre ha asegurado este lunes en el juicio con jurado que retiró dos denuncias previas por malos tratos contra el procesado porque le tenía miedo.

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La mujer ha declarado en la Audiencia de Palma que en la casa, en la que convivían los tres, solía haber discusiones, insultos y amenazas y que incluso dormía con un mueble bloqueando la puerta de su habitación por temor a su expareja.

También ha relatado que el día del crimen, mientras estaba trabajando en un bar, recibió una llamada de su madre en la que escuchó gritos "desgarradores", por lo que, en estado de shock, se dirigió hasta el domicilio.

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"Llama a tu madre, a ver si te contesta", dijo el acusado a su expareja a las puertas de la vivienda, escuchó una testigo.

Varios agentes que acudieron a la vivienda han coincidido en que la víctima, de 74 años, fue hallada muerta en el garaje de la finca y tendida boca abajo sobre un charco de sangre.

En las inmediaciones, la Guardia Civil localizó al acusado, de origen portugués, con manchas de sangre en la ropa y el calzado. "No he sido yo", se dirigió de forma reiterada a los agentes, quienes han descartado que en ese momento mostrara signos de embriaguez.

Un agente de la Policía Local también ha afirmado que conocían la existencia de una problemática de violencia de género en el domicilio y que acudieron al lugar tras el aviso de gritos.

Según la Fiscalía, el acusado atacó a la madre de su expareja en el porche de entrada de la finca y le propinó, durante al menos 15 minutos, numerosas patadas en la cabeza, lo que le causó diversas lesiones mortales, entre ellas fracturas nasales con hundimiento.

Durante la sesión también han declarado una clienta del bar que escuchó gritos "horribles" durante la llamada, así como "de angustia y dolor", mientras un vecino de la víctima ha relatado que escuchó gritos de auxilio y que, desde la medianera, grabó al presunto agresor poco después del crimen.

La Fiscalía solicita 20 años de prisión para el acusado y una indemnización de 150.000 euros para la familia de la víctima, mientras que la acusación particular reclama prisión permanente revisable y la defensa pide la absolución.

Al comienzo de la sesión, el magistrado, tras varias interrupciones, ha expulsado de la sala al acusado, que ha alegado una situación de indefensión tras no haberse resuelto a su favor su petición de cambio de abogado, del turno de oficio.

El juicio por estos hechos continuará este martes y está previsto que el procesado declare el miércoles, en último lugar. EFE

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