Almería, 8 may (EFE).- La defensa de Juan David R.C., en prisión provisional por la muerte del pequeño Lucas en Garrucha (Almería), ha presentado un recurso de reforma en el que solicita una medida "cautelarísima" para suspender de forma urgente la entrega del cadáver a la familia hasta que no se le extraigan muestras óseas y de tejidos.
En el escrito, al que ha tenido acceso EFE, el abogado Manuel Martínez Amate denuncia que la jueza instructora incurrió en un "error material patente" en su auto del 3 de mayo al afirmar que no constaban diligencias pendientes que requirieran conservar el cuerpo.
PUBLICIDAD
El letrado recuerda que el pasado 28 de abril ya solicitaron formalmente esta extracción y advierte de que entregar los restos sin recoger dicho muestreo supondrá "la destrucción irreversible de la fuente de prueba" y una total indefensión para su cliente.
Para justificar la necesidad de esta prueba antropológica, la defensa revela en su escrito una aparente contradicción entre la ciencia forense y los testigos.
PUBLICIDAD
Según los abogados, en las declaraciones testificales celebradas los días 28 y 29 de abril, profesionales del entorno escolar del niño negaron haber visto marcas o lesiones visibles en el menor en las fechas en las que el Instituto de Medicina Legal (IML) sugiere que ya existían fracturas "antiguas". Ante esta discrepancia, exigen una pericial independiente para fijar la data exacta de las lesiones.
En el documento, los letrados afirman comprender el dolor de la familia por no poder dar sepultura al menor cinco meses después de su muerte. Sin embargo, sostienen que "la celeridad en la inhumación no puede prevalecer sobre el derecho a la libertad y a la defensa" de un ciudadano que se enfrenta a acusaciones tan graves.
PUBLICIDAD
Argumentan, además, que extraer una muestra de hueso es una "intervención mínima" que apenas retrasaría la entrega a la familia unas horas.
Por último, la defensa rechaza frontalmente las descalificaciones de las acusaciones que tachan su actuación de "especulativa", "abusiva" o de tener "mala fe procesal". El letrado subraya que no existe ánimo dilatorio en su petición, sino "el celo profesional necesario" para ejercer su obligación constitucional de lograr una prueba de contradicción.
PUBLICIDAD
El cadáver de Lucas se encontró dentro de una especie de caseta en la playa de Garrucha en diciembre. Tanto la madre del niño, Bárbara Ysmar B.O., como la pareja de esta, Juan David R.C., están acusados de ser los autores del crimen.
El padre biológico del pequeño nunca lo reconoció y, legal y afectivamente, la figura paterna ha sido siempre el abuelo materno, Martín, quien dio sus apellidos al niño y lidera la búsqueda de justicia por la muerte de su nieto. EFE
PUBLICIDAD
mma/bfv/jdm
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
