Cádiz, 5 may (EFE).- Manuel Balber y Jesús Galván, los dos soldadores que el pasado 8 de abril se subieron a una grúa de Navantia San Fernando (Cádiz) para protestar contra unas supuestas listas negras que les impedían ser contratados en la bahía gaditana, han puesto fin a su protesta tras 28 días por orden judicial y en medio de un amplio despliegue judicial.
Según han explicado fuentes de la Coordinadora de Trabajadores del Metal y otras fuentes sindicales, esta tarde la Policía se ha desplegado en la factoría isleña para cumplir una orden judicial que instaba a los dos trabajadores a poner fin a esta acción, por la que mantenían ocupada e inutilizada una grúa, que estaba desconectada de la luz eléctrica.
PUBLICIDAD
La abogada de la Coordinadora de Trabajadores del Metal ha mediado para que Balber y Galván descendiesen de la grúa de forma voluntaria, para que no fuera necesaria la intervención policial, con el compromiso de que esta noche la pasen en sus respectivas casas y mañana miércoles se presenten en la comisaría de la Policía Nacional.
Los dos han salido con el puño en alto de la factoría sobre las nueve de la noche, donde han sido recibidos entre aplausos de sus familiares y algunos compañeros.
PUBLICIDAD
"Han desalojado a Manuel y Jesús de la grúa y los hemos recibido como se merecen, pero esto no acaba aquí, esto es solo un paso más", ha escrito en sus redes sociales la Coordinadora de Trabajadores del Metal, a la que pertenecen ambos, que mantienen la convocatoria de una protesta ante la sede del PSOE este jueves en contra de las listas negras.
Balber y Galván han pasado los últimos 28 días subidos a 25 metros de altura de una grúa, sin suministro eléctrico, por lo que pronto se quedaron sin sus móviles, y con mantas, camas y suministros básicos facilitados por Navantia y familiares.
PUBLICIDAD
Su protesta está motivada en que ambos, a pesar de su dilatada trayectoria profesional fuera de Andalucía como soldadores, no son contratados en la bahía de Cádiz por su participación en protestas y huelgas de los últimos años.
Han contado con el apoyo de Podemos y Adelante Andalucía, que han denunciado estos días la falta de respuesta del Gobierno central a las denuncias de vetos que viene haciendo este colectivo desde hace meses bajo el lema "el sindicalismo no es delito". EFE
PUBLICIDAD
pec/vg/gr/grc
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD


