Cristina Díaz de Aguilar
Las Palmas de Gran Canaria, 5 may (EFE).- El epidemiólogo Amós García Rojas ha apelado este martes a "razones científicas y de humanidad" para ofrecer atención hospitalaria a las personas que lo precisen del crucero afectado durante su travesía por el Atlántico Sur por un brote de hantavirus, que se ha cobrado ya tres vidas.
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El que fue una voz destacada durante la gestión de la pandemia de covid-19 y representante de España en el Comité Permanente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, defiende en una entrevista con EFE que la posibilidad de que el hantavirus genere un riesgo en la población por atender al crucero es "muy baja".
García Rojas explica que, aparentemente, la variante de la que pueden haberse contagiado estas personas es la americana, y que el hantavirus suele transmitirse solo por contacto "directo o estrecho" con orina o saliva de roedores o también por inhalación de partículas microscópicas de estos residuos, aunque es posible el contagio por el consumo de alimentos contaminados por los mismos.
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Según este experto, que dirigió durante 25 años el área de Epidemiología del Servicio Canario de Salud, la transmisión entre humanos del hantavirus es "muy complicada" y solo se ha documentado en un tipo de la variante americana, la conocida como Andes.
Incluso en esos casos, añade, también es necesario que exista un contacto "directo, estrecho y profundo entre dos personas" y en ambientes "muy cerrados".
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Por ello, considera "bajísima" la probabilidad de que suponga un riesgo para la población una hipotética escala en Canarias del crucero MV Hondius para prestar atención médica a sus ocupantes en los hospitales de las islas, como ha barajado la OMS.
García Rojas sostiene que Canarias tiene "un músculo sanitario potente" para tratar a los pasajeros del crucero que requieran atención hospitalaria y cuenta con profesionales "altamente cualificados" para atender a enfermos de este tipo, como se ha demostrado en otras crisis sanitarias "importantes".
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Refiere que en España hubo un caso de hantavirus el año pasado, si bien ha incido en que este virus está asociado a ámbitos geográficos con un nivel de desarrollo moderado y requiere de lugares de poca higiene para que se produzca la transmisión de los residuos de los roedores al ser humano, "lo que hace que la posibilidad de que genere un impacto enorme sea escasa o nula", abunda.
A su juicio, la inquietud que ha generado en Canarias este caso posiblemente obedece al recuerdo de la pandemia de coronavirus, que "fue terrorífica", y por ello quiere dejar bien claro que "el hantavirus no tiene nada que ver".
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A diferencia del hantavirus, la covid se contagiaba por vía aérea y su causante, el SARS-Cov-2, era un virus nuevo del que "no se conocía casi nada". "No es el caso del hantavirus, con el que llevamos conviviendo varias décadas", recalca el epidemiólogo.
Tomando como referencia la máxima del escritor y médico francés François Rabelais (1494-1553) de que "ciencia sin conciencia no es más que la ruina del alma", apela a "arrimarse a la evidencia científica que hace ver que la posibilidad de un riesgo poblacional es muy baja y a la componente de humanidad que tiene este hecho".
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"Es preciso recordar que hay enfermos en ese barco que posiblemente requieren atención hospitalaria y hay que dársela", subraya.
Además, cree que hay que "pensar también en la situación de tensión que están viviendo esas personas, las enfermas y las sanas".
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Según Amós García Rojas, es "francamente penosa" la situación de los que están en el barco, aunque comprende los temores de que se puedan producir en determinados ámbitos, pero "es necesario lanzar un mensaje de tranquilidad, que es real, evidencia científica".
El crucero neerlandés MV Hondius se encuentra fondeado con 147 personas a bordo frente a Praia, la capital de Cabo Verde, cuyo Gobierno le ha negado la entrada a sus puertos.
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Un equipo de epidemiólogos realizará este martes una revisión del buque para conocer el estado de sus ocupantes y decidir sobre los procesos de su repatriación y qué ruta tomará el barco.
La empresa que fleta el crucero, Oceanwide Expeditions, ha precisado que a bordo del MV Hondius hay ciudadanos de 23 nacionalidades, entre pasajeros y tripulantes. El grupo más numerosos es el de filipinos, con 38; seguido por los británicos, con 23; los estadounidenses, con 17; y los españoles, con 14. EFE
(foto)(vídeo)
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