Fiscal ve legítima defensa en el exmarido Lucía Garrido, que mató a dos personas en Málaga

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Málaga, 7 may (EFE).- La Fiscalía malagueña ha considerado que concurre la eximente completa de legítima defensa en el caso del exmarido de Lucía Garrido, quien mató a dos personas de nacionalidad colombiana en el 2009 en su finca ´Los Naranjos´, ubicada en la localidad malagueña de Alhaurín de la Torre.

El fiscal ha explicado a los miembros del jurado que considera que los hechos son constitutivos de dos delitos de homicidio, pero estima la eximente completa de legítima defensa y no pide prisión para el acusado.

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El exmarido de Lucía Garrido ya fue condenado por la muerte de su pareja, hallada flotando con golpes y un corte en la yugular en la piscina de su finca de Alhaurín de la Torre (Málaga) en 2008 (aunque la sentencia está recurrida ante el Tribunal Supremo), y justo un año después del crimen de la mujer mató a estas dos personas.

Este jueves, tras finalizar la vista oral, el ministerio público ha elevado a definitivas sus conclusiones y mañana cada una de las partes personas en el procedimiento expondrá sus informes finales.

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Los dos colombianos fallecieron el 25 de abril de 2009 por los disparos del propietario de la finca, exmarido de Lucía Garrido.

El fiscal considera que, sobre las 22:00 horas del 25 de abril de 2009, los dos colombianos en unión de varias personas no identificadas (más de cinco), portando todos ellos armas de fuego y un fusil de asalto Kalashnikov acudieron a la finca del acusado para sustraer una supuesta importante cantidad de droga que ellos creían que guardaban en su interior.

Mientras que el resto se quedó fuera, los dos colombianos saltaron el muro y accedieron al jardín con pasamontañas, con una pistola y un revólver.

Al oír ruido en el exterior y a su perro ladrar insistentemente, el acusado salió con una escopeta al temer que fueran unos ladrones, siempre según la versión del ministerio público.

Los asaltantes lo encañonaron pero éste retrocedió y se resguardó tras un banco de piedra, momento en el que le dispararon repetidamente pero no lo alcanzaron ante la protección del citado banco.

El fiscal mantiene que el acusado, con el fin de proteger su vida y mientras recibía los disparos, realizó dos detonaciones con su escopeta, alcanzando a cada uno de los asaltantes, que fallecieron.

Inmediatamente el dueño de la finca saltó la valla de su vivienda por la parte trasera y huyó corriendo hasta el domicilio de los vecinos, a quienes pidió auxilio y solicitó que llamaran a la Guardia Civil, cosa que éstos hicieron.

El procesado ha declarado este jueves y ha reconocido que disparó a las víctimas, pero ha relatado entre sollozos que lo hizo porque temió por su vida al tiempo que ha explicado que hizo dos detonaciones después de que le dispararan a él.

Su defensa, el letrado Guillermo Smerdou, ha mantenido, al igual que el fiscal, que se le debe aplicar la circunstancia de legítima defensa y por tanto hay que eximirle de la responsabilidad penal.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), personada como acusación en el procedimiento, ha indicado que no comparte el criterio del fiscal ya que considera que el acusado sabía que ciertas personas iban a ir a su finca y se preparó para ello con diversas armas.

"La intención de matar se desprende de la rapidez con la que actuó", mantienen en su escrito, y ha incidido durante el juicio en la intencionalidad de dar muerte a las personas que accedieran para efectuar el robo de la presunta droga.

AUGC ha considerado que el acusado debe ser condenado a 35 años de prisión por un doble delito de homicidio con el agravante de ejecutar el hecho con alevosía y de delito continuado. EFE

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